
DESPUES DEL 6 DE ENERO
EL BAUTISMO DEL SEÑOR
En los lugares donde la solemnidad de la Epifanía se traslada al
domingo, y este domingo cae en los días 7 u 8 de enero y, por consiguiente, la fiesta del
Bautismo del Señor se traslada al lunes inmediato, se lee una sola lectura antes del
evangelio.
PRIMERA LECTURA
Mirad a mi siervo, a quien prefiero
Lectura del libro de Isaías 42, 1-4. 67
Así dice el Señor: "Mirad a mi siervo, a quien
sostengo; mi elegido, a quien prefiero. Sobre él he puesto mi espíritu, para que traiga el derecho a las
naciones.
No gritará, no clamará, no voceará por las calles. La caña cascada no la
quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará. Promoverá fielmente el derecho, no vacilará ni se
quebrará, hasta implantar el derecho en la tierra, y sus leyes que esperan las
islas. Yo, el Señor, te he llamado con justicia, te he cogido de la mano, te he
formado, y te he hecho alianza de un pueblo, luz de las naciones. Para que abras los ojos de los
ciegos, Saques a los cautivos de la prisión, y de la mazmorra a los que habitan las
tinieblas."
Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Sal 28, la y 2. 3ac-4. » y 9b-10 (R.: l lb)
R. El Señor bendice a su pueblo con la paz.
Hijos de Dios, aclamad al Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
postraos ante el Señor en el atrio sagrado.
R.
La voz del Señor sobre las aguas,
el Señor sobre las aguas torrenciales.
La voz del Señor es potente,
la voz del Señor es magnífica. R.
El Dios de la gloria ha tronado.
En su templo un grito unánime: «¡Gloria!»
El
Señor se sienta por encima del aguacero,
el Señor se sienta como rey eterno. R.
SEGUNDA LECTURA
Ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 10, 34-38
En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo
"Está claro que Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y practica la
justicia, sea de la nación que sea.
Envió su palabra a los israelitas, anunciando la paz que traería Jesucristo, el Señor
de todos. Conocéis lo que sucedió en el país de los judíos, cuando Juan
predicaba el bautismo, aunque la cosa empezó en Galilea. Me refiero a Jesús de
Nazaret,
ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a
los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él."
Palabra de Dios.
Aleluya cf. Mc 9, 7
Se abrió el cielo,
y se oyó la voz del Padre:
«Éste es mi Hijo amado; escuchadlo.»
EVANGELIO
Jesús se bautizó. Mientras
oraba, se abrió el
cielo
+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 3, 15-16. 21-22
En aquel tiempo, el pueblo estaba en expectación, y todos se preguntaban si no sería
Juan el Mesías; él tomó la palabra y dijo a todos: "Yo os bautizo con
agua;
pero viene el que puede más que yo, y no merezco desatarle la correa de sus
sandalias.
Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego. "En un bautismo general, Jesús también
se bautizó. Y, mientras oraba, se abrió el cielo, bajó el Espíritu Santo sobre él en
forma de paloma, y vino una voz del cielo: "Tú eres mi Hijo, el amado, el
predilecto."
Palabra de Dios.
En el presente año C, pueden utilizarse también las siguientes
lecturas:
PRIMERA LECTURA
Se revelará la gloria del
Señor, y la verán
todos los hombres
Lectura del libro de Isaías 40, 1-5. 9-11
"Consolad, consolad a mi pueblo, -dice vuestro Dios-
hablad al corazón de Jerusalén,
gritadle que se ha cumplido su servicio, y está pagado su crimen, pues de la mano del
Señor ha recibido doble paga por sus pecados." Una voz grita: "En el desierto
preparadle un camino al Señor; allanad en la estepa una calzada para nuestro
Dios; que
los valles se levanten, que montes y colinas se abajen, que lo torcido se enderece y lo
escabroso se iguale. Se revelará la gloria del Señor, y la verán todos los hombres
juntos" - ha hablado la boca del Señor. "Súbete a un monte elevado, heraldo de
Sión; alza fuerte la voz, heraldo de Jerusalén; álzala, no temas, di a las ciudades de
Judá: Aquí está vuestro Dios. Mirad, el Señor Dios llega con poder, y su
brazo manda. Mirad, viene con él su salario, y su recompensa lo precede. Como un
pastor que apacienta el rebaño, su brazo lo reúne, toma en brazos los corderos y hace
recostar a las madres."
Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Sal 103, 1-2a. 2b-4. 24-25. 27-28. 29-30 (R.: 1)
R. Bendice, alma mía, al Señor.
¡Dios mío,
qué grande eres!
Bendice, alma mía, al Señor:
¡Dios mío, qué grande eres!
Te vistes
de belleza y majestad,
la luz te envuelve como un manto. R.
Extiendes los cielos
como una tienda,
construyes tu morada sobre las aguas;
las nubes te sirven de carroza,
avanzas en las alas del viento;
los vientos te sirven de mensajeros,
el fuego llameante,
de ministro. R.
Cuántas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con
sabiduría;
la tierra está llena de tus criaturas. Ahí está el mar: ancho y dilatado,
en él bullen, sin número, animales pequeños y grandes. R.
Todos ellos aguardan a que
les eches comida a su tiempo:
se la echas, y la atrapan;
abres tu mano, y se sacian de bienes. R.
Escondes tu rostro, y se espantan;
les retiras el aliento, y expiran y
vuelven a ser polvo;
envías tu aliento, y los creas,
y repueblas la faz de la tierra.
R.
SEGUNDA LECTURA
Nos ha salvado con el baño del segundo nacimiento
y con la renovación por el Espíritu Santo
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Tito 2, 11-14; 3, 4-7
Querido hermano: Ha aparecido la gracia de Dios, que trae la salvación para todos
los hombres, enseñándonos a renunciar a la impiedad y a los deseos mundanos, y a llevar
ya desde ahora una vida sobria, honrada y religiosa, aguardando la dicha que
esperamos: la
aparición gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo.
Él se entregó
por nosotros para rescatarnos de toda maldad y para prepararse un pueblo
purificado,
dedicado a las buenas obras. Mas, cuando ha aparecido la bondad de Dios, nuestro
Salvador, y su amor al hombre, no por las obras de justicia que hayamos hecho
nosotros,
sino que según su propia misericordia nos ha salvado, con el baño del segundo nacimiento
y con la renovación por el Espíritu Santo; Dios lo derramó copiosamente sobre nosotros
por medio de Jesucristo, nuestro Salvador. Así, justificados por su gracia,
somos, en esperanza, herederos de la vida eterna.
Palabra de Dios.
Aleluya Cf. Lc 3, 16
«Viene el que puede más que yo
-dijo Juan-
él os bautizará con Espíritu Santo y fuego.»
EVANGELIO
(el mismo de arriba)
El domingo después de la fiesta del Bautismo del Señor
comienzan las lecturas de los domingos del tiempo ordinario.

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los Corazones Traspasados de Jesús y María.
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