Por: Sr. Ana Margarita Lanzas, SCTJM

Pequeña Biografía de Madre Adela, nuestra Fundadora
 

 


Madre Adela Galindo nació en León, Nicaragua, el 21 de noviembre de 1961, en el seno de una familia muy religiosa. Ella es la cuarta de cinco hijos. Desde muy temprana edad tuvo una relación muy íntima con la Santísima Virgen. En su colegio había una estatua de la Virgen María, la cual visitaba cada mañana. Allí, ella ponía un pequeño papel con sus intenciones entre los dedos de la Virgen, aprendiendo así desde sus primeros años a colocar toda su vida en el Corazón Inmaculado de Nuestra Madre. Cuando tenía 7 años, hizo una promesa a la Virgen Santísima de nunca decirle “no” a cualquier cosa que Ella le pidiera. Aquella promesa ha sido mantenida con fidelidad por Madre Adela.

Cuando tenía 13 años, comenzó a participar activamente en la Renovación Carismática. A tan corta edad, se convirtió en miembro del “consejo de mayores” de este movimiento. Tenía tanto ardor por hacer que Nuestro Señor fuera amado y conocido, que muy pronto sus hermanas mayores y amigos más allegados comenzaron a participar en el grupo de oración de sus parroquias. Desde ese momento, siempre ha sido una mujer abierta a las inspiraciones del Espíritu Santo.

En marzo de 1979, debido a la situación política en su país, Madre Adela se fue a Albany, New York, con un grupo de jóvenes de Nicaragua, esperando regresar pronto a su país natal. La situación en Nicaragua nunca mejoró, así que toda su familia tuvo que emigrar a Miami, lugar donde ha vivido desde entonces.
Tan pronto como se mudó al sur de la Florida, se hizo miembro de la parroquia Inmaculada Concepción, en Hialeah. Allí le pidieron ser líder de un grupo carismático de jóvenes adultos, el cual no solo guió, sino también animó con su talento musical.

En 1984, una semilla fue plantada durante un viaje de misión a Santo Domingo, República Dominicana. Madre Adela fue llevada a hacer lo que es llamado un “intercambio de corazones” con la Virgen Santísima. Desde ese momento, la imagen del Pelícano comenzó a hacerse presente en su vida, y los versículos del Evangelio de San Lucas 2:34-35 le fueron revelados:
“Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: ‘Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción, y a ti misma una espada te traspasará el alma, para que los pensamientos de muchos queden al descubierto”.

Ella comprendió que era necesario dar su corazón a la Santísima Virgen para poder cumplir su plan. Así, regresó a Miami y continuó su vida ordinaria, viviendo con sus padres, estudiando en la universidad, y trabajando para el Señor en su parroquia, con una vida de oración más profunda y con un nuevo corazón.

En 1985 regresó a Santo Domingo, nuevamente en el contexto de una misión de evangelización. Al finalizar esta, los misioneros visitaron el Santuario de Nuestra Señora de Shoenstatt. Durante la celebración de la Santa Misa, ella escuchó interiormente estas palabras: “Déjame traspasar tu corazón para que otros tengan vida”. Así comprendió que el Señor le estaba pidiendo la total donación de su corazón y de su vida, y se consagró al Señor. El “pelicano” empieza a tomar vida en ella.

Madre Adela regresó a Miami con una nueva identidad, sin saber lo que el futuro le tenía preparado y sin entender cómo su consagración serviría a “aquellos” que recibirían vida a través de su si. Solo unas pocas semanas después, tres de las jóvenes de su grupo de oración le dijeron que deseaban seguirla por el camino de la total consagración y de la manera que Madre Adela definiera para ellas.

En marzo de 1986 comenzaron a vivir en comunidad: en silencio y pobreza, y confiando en que el Señor revelaría a través de la Virgen los designios de Su Corazón para el bien de la Iglesia. Un camino lleno de rosas y espinas, de gozo y de cruces, comenzó a ser recorrido. Un camino y una aventura de amor y fidelidad dieron paso al nacimiento del Instituto Religioso de las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María. Las Siervas están llamadas a ser imagen y presencia viva del Corazón de María en el Corazón de la Iglesia, poniendo su carisma mariano al servicio del principio petrino, para ser testigos ardientes del poder de la fecundidad del amor y del esplendor del Magisterio y Tesoros de la Iglesia, para formar el corazón humano para construir una nueva civilización de amor y vida. Ellas están al servicio de la Nueva Evangelización a la que nos exhortó el Ven. Juan Pablo II.

En 1999, la familia creció y nació la rama seglar: los Apóstoles de los Corazones Traspasados de Jesús y María, y los Pequeños Apóstoles de los Corazones Traspasados de Jesús y María. Ellos están presentes en los Estados Unidos, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Panamá, República Dominicana, Puerto Rico, Paraguay e Italia.

Ya que su Padre Espiritual, Juan Pablo II, llamó a la Iglesia a “remar mar adentro”, las Siervas han navegado los océanos de la Iglesia y del mundo a través de sus muchos apostolados. Las hermanas fueron el primer Instituto Religioso que tuvo una página de evangelización en Internet, desde el 25 de marzo de 1997. A través de esta página han alcanzado a todo el mundo con casi 2 billones de visitas. Ellas han viajado para predicar la Buena Nueva en muchos estados de los Estados Unidos y en casi todos los países de América Central, Suramérica y el Caribe. También evangelizan a través de la radio, la TV, y de su ministerio de multimedia en los Estados Unidos, México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá, Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador, Paraguay, Puerto Rico, República Dominicana, España y Francia.

El 14 de septiembre de 2008, la Diócesis de Peoria les confió el Centro de Retiro Diocesano en Henry, Illinois. Un año después, a las Siervas les fue confiada la dirección y administración del Newman Center “San Roberto Belarmino”, en Illinois State University, donde sirven a 23.000 estudiantes.

En Miami, ellas ministran semanalmente en los Cenáculo Eucarísticos, y sirven en la Catedral y el colegio de Santa María, e las parroquias de Santa Agata, San Raymond, San Miguel Arcángel, en la escuela de la parroquia Blessed Trinity y en el Hospicio Católico. Con su ministerio de predicación, ellas han servido a casi todas las parroquias de la Arquidiócesis de Miami y también a la mayoría de los movimientos eclesiales, además de casi todos los países del continente Americano.

Este carisma mariano nació en el corazón de la Iglesia y se ha convertido en hogar para los corazones sacerdotales. Sacerdotes y seminaristas de muchas diferentes diócesis y países han abrazado este carisma, el cual forma sus corazones para ser testigos del amor, y para ser imagen y presencia del Corazón Sacerdotal, Traspasado y Eucarístico de Cristo.

La pequeña semilla plantada en 1985 ha dado mucho fruto para la gloria del reino de amor de los Corazones Traspasados de Jesús y María, y para el bien de nuestra Madre, la Iglesia.


“Todo por el Corazón de Jesús, a través del Corazón de María, para que siempre triunfe el amor”.
 

siervas_logo_color.jpg (14049 bytes)
Regreso a la página principal
www.corazones.org
Esta página es obra de Las  Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María
Copyright © 2011 SCTJM