Dios es Amor
Madre Adela Galindo, Fundadora SCTJM
Solo
para uso privado -©

ADios
es amor@.
Exclama 2 veces con ardor el apóstol Sn. Juan en su primera
carta, 4. San Juan, el discípulo amado, quien conoció
íntimamente los misterios de amor del Corazón de Dios hecho
hombre; quien escuchó los latidos de amor de este Corazón al
inclinarse sobre su pecho en el cenáculo, ha querido testificar
a los hombres este gran misterio:
(Dios
es amor!
Según una tradición, al pasar el tiempo, la enseñanza de este
apóstol fue cada vez mas sencilla, hablaba solo del amor de
Dios. Ante esto, uno de sus discípulos se le quejó y le
preguntó:
)Porque
no hablas de otra cosa? Y el respondió:
Aporque
no hay otra cosa mas importante que proclamar:
(Dios
es amor!@
)Porque
lo consideraba lo más importante? Lo explicó, el apóstol, a
Santa Gertrudis en una aparición:Aes
necesario gritar al mundo entero que Dios es amor.. Por que el
mundo que tan fácilmente se debilita en el amor de Dios, solo se
renueva, se levanta de su letargo, se restaura de su ruina y se
inflama en el fuego del amor divino, cuando conoce la grandeza
de este amor@
El amor de Dios es un misterio
Tal vez el más profundo, el mas insondable, el mas
incomprensible.. pues se trata de la misma esencia de Dios:
(Dios
es amor! Es un amor insondable porque tiene una profundidad que
nadie puede plenamente sondear; tiene una altura que nadie puede
totalmente escalar; tiene una longitud y anchura que nadie puede
lograr por completo, medir. Dios es amor, su esencia es
amor... no es que solamente nos ama, sino que es Amor; en El
todo es amor; no hay nada que no sea Amor; su Ser es Amor; toda
su actividad interior es amor; todos sus actos externos son
amor. No hace otra cosa que amar y amar hasta el extremo.. Amar
infinitamente, amar inmutablemente, amar eternamente, amar
fielmente y misericordiosamente.
Este amor de Dios es la causa última de todo lo que existe, es
la causa ultima de todo lo que pasa, es la causa ultima de
nuestra existencia Por eso es que al final de tantas vueltas
que el corazón humano da en búsqueda de su felicidad, de su
realización, de su plenitud, igual que los Israelitas en el
desierto, llega un día a darse cuenta, como ellos, que la tierra
prometida estaba tan cerca, pues la felicidad y la plenitud del
hombre es saberse amado por Dios, saberse amado por su Padre y
su Creador.
Aunque no podremos penetrar este misterio en totalidad, Dios
quiere que sepamos que somos amados.. Pues este conocimiento
causa una profunda sanación en el corazón del hombre. Conocer y
vivir en en este amor es la plenitud del corazón humano. Como
nos dice S. Pablo en Efesios 3, 17:
Apara
que, arraigados y cimentados en el amor, podáis comprender la
anchura y la longitud, la altura y la profundidad del amor de
Cristo, que excede todo conocimiento, y así os llenéis de la
plenitud de Dios@.
Solo en Dios y en el conocimiento intimo de su amor, es que el
hombre encuentra su paz, su realización, su plenitud, su alivio,
su descanso más profundo..
AVenid
a mi todos lo que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré
descanso@.
(Mt 11,28)
San Agustín oró:
AO
Dios, tú nos has hecho para ti mismo, y nuestros corazones
seguirán inquietos hasta que puedan encontrar el descanso en ti.@
S. Agustín plantea en todos sus escritos la cuestión de cómo el
hombre puede encontrar la felicidad verdadera que tanto ansía.
Concluye, después de recorrer largos caminos, que la felicidad
del corazón humano está en encontrarse con Dios que es amor y
que le ama. Y este amor, eterno e imperecedero, es el único
capaz de garantizarle la felicidad, pues
únicamente tal amor excluye todo temor de perder al amado.
Por ello, diría S. Juan en esta primera carta y en el mismo
capítulo:
Ano
cabe temor en el amor, antes bien el amor expulsa el temor,
quien teme no ha alcanzado la plenitud en el amor@.
Igual que S. Juan, su SS JPII, al iniciar su Pontificado exclamó
con fuerza desde el balcón del Vaticano:
ANo
tengáis miedo, abrid de par en par las puertas de vuestro
corazón al amor de Cristo Redentor@.
Este ha sido el grito continuado del Papa, casi como un eco: No
tengáis miedo! porque? Porque
ADios
es amor y en el amor de Dios no cabe el temor@.
El hombre no debe tener miedo por que tiene un Padre que le ama,
hasta el punto, de dar a su único Hijo para salvarle. ANo
tengáis miedo. Tienen necesidad de escuchar estas palabras, cada
persona, cada familia, los pueblos y naciones del mundo entero.
Es necesario que resurja en la conciencias la certeza de que
existe Alguien que tiene en sus manos el destino de este mundo
que pasa; Alguien que tiene las llaves...; Alguien que es el
Alfa y el Omega de la historia del hombre, sea la individual
como la colectiva. Y este Alguien es Amor y por ser Amor, es
el único que puede dar garantía de las palabras: No tengáis
miedo@
(CUE, JPII)
Amor que es garantía de la felicidad del hombre
San Agustín nos dice en sus Confesiones:
ACuando
yo me adhiera a ti con todo mi ser, no habrá ya para mí penas ni
pruebas, y mi vida, toda llena de ti, será plena (Conf.,10)@.
Es en el amor de Dios que el corazón humano encuentra su
descanso, sanación y restauración. Salmo 61:
ADescansa
solo en Dios, alma mía, porque él es mi esperanza@
. Es amor que quita el miedo, miedo que como nos dice el
SP,
Ael
hombre actual se siente justificado a sentir por lo que él mismo
ha creado, por lo que él mismo ha producido y que se está
convirtiendo cada día más, en un peligro para él@.
La humanidad contenporánea tiene miedo de si misma, porque
hemos construido un mundo sin Dios, un mundo sin su amor, y esto
tiene, consecuencias graves y patentes, porque al separarnos del
amor de Dios, hemos perdido el eje de nuestra existencia y todo
se convierte en caos (JPII). Leía hace unas semanas como los
astrónomos más reconocidos en el mundo, hablan de la catástrofe
que sería que cayera un metiorito en alguna parte del planeta.
Lo describían con estas palabras: todo sería un caos..la
destrucción humana sería incalculable, sería una catástrofe
porque el impacto podría sacar la tierra de su órbita, y esto
traería consecuencias indescriptibles. Con la seriedad
que esto requiere, hermanos, yo pensaba: oh, Dios mío, le
tenemos tanto temor a un meteorito que puede sacar la tierra de
su órbita, a nuestra civilización le ha caído uno mayor, que nos
ha sacado de la órbita, del eje central, que es Dios. La
humanidad entera ha sido arrazada por las consecuencias de la
falta de amor... porque solo Dios es amor y solo en el podemos
amar. Nos hemos separado del amor de Dios, nos hemos ido de las
manos de Padre, creyendonos que podemos substisir sin él, y
ahora recogemos las ruinas, las dolorosas ruinas de los
corazones, de los matrimonios, de las familias, de las
sociedades y de las naciones.
Cómo no va sentir miedo el hombre de hoy, cuando como nos dice
el SP,
Atiene
miedo de lo que ha causado@,
tiene miedo de lo que se ha visto capaz de ser y hacer al hombre
sin Dios. La única respuesta a esta desvastación, la única
sanación y restauración de nuestra cultura moderna, es conocer
que tiene una Padre que es amor... un padre que es amor y
misericordia y que está listo siempre para acoger al hijo
pródigo de nuevo en la casa de su Corazón. Un Padre que es el
único, que igual que al principio cuando Crea todo por amor,
toma el caos y le da orden: Gen1:@la
tierra era caos y confusión, y oscuridad... y dijo Dios: Hágase
la luz y empieza a poner orden@
No tengáis miedo! Nos grita con fuerza el Santo Pare... No
tengáis miedo de lo que el hombre de hoy a creado, pues la
crisis de amor de nuestra civilización puede ser restaurada,
pues las llagas consecuencias de un mundo sin amor, pueden ser
sanadas por el amor de Dios. Nuestra época ha revelado las
estadísticas mas elevadas de depresión, angustia, ataques de
pánico y ansiedad. Todas, con algunas excepciones, son producto
de algún miedo guardado en el corazón. Todo este dolor de la
humanidad contemporánea es resultado de la profanación de la
palabra amor, profanación porque el hombre que ha sido creado
por amor y para amar, para ser reflejo del amor de Dios, cuando
se separa de Dios, cuando no permanece en Dios que es la fuente
del amor, pierde su capacidad de amar y más bien, pisotea el don
tan inmenso del amor.
AEl
amor es de Dios y el que permanece en Dios, permanece en el amor@
(1 Jn 4) y fuera de
AMi
no podéis hacer nada@
(Jn 15).
Solo el amor de Dios sana las llagas del corazón del hombre
ASi!
El amor de Dios entiende y renueva todas las cosas; es un amor
que abraza a cada hombre y a todo el hombre; un amor que cambia
el dolor en gozo; la oscuridad en luz, la muerte en vida. En un
mundo marcado por las llagas de la soledad, el miedo y la
angustia, brille la verdad y el calor del amor divino.@
(JPII, 11 Ago 01)
El amor de Dios restaura y sana las heridas por que es un amor:
1. Infinito.
(Oh,
cuanto miedo ha causado el egoísmo que limita el amor!.
ATe
amaré hasta que la muerte nos separe@
el límite en esta alianza es la muerte...El mundo de hoy se
encuentra que los límites son muchos mas cortos y vanos, movidos
por puro egoísmo: te amaré hasta que estés saludable, hasta que
me guste lo que cocinas, hasta que no aparezca alguien mejor.
Viviré mis compromisos hasta que no me pidan algo que me
cueste..... Sin embargo, el amor de Dios es infinito, sin
límites,: es un amor que no tiene límites. No
tiene fin, no tiene fronteras, no tiene divisiones. Infinito es
por lo tanto, un amor que es plenitud absoluta. Es para todos y
todo para cada uno. Es infinito en su universalidad, o sea que
abarca a todos por igual, y es infinito para cada uno en
particular.
ATu
sobrepasas todas las barreras en amarme, mi Dios. Que debo
retornarte por tanto amor? Todo lo has hecho en número, peso y
medida, pero me has amado sin número, peso y medida.@
Santo Tomás de Villanueva.
2. Eterno:
Cuanto miedo, ha causado al corazón humano, saber que el amor lo
hemos convertido en algo tan efímero, de tan corta duración.
El
Apara
siempre@,
ha casi desaparecido de los labios y del corazón de la
humanidad. El para siempre suena a demasiado compromiso...y
hermanos, que angustia causa no saber si tus amigos, lo serán
mañana, si tendrás a tu conyuge el próximo mes, si los hijos
tendrán padres con quien jugar, o si los padres verán a su hija
irse por que le molesta la disciplina de la casa. La falta de
Aver
el amor para siempre@
ha herido la confianza y la capacidad de entrega, pues se tiene
miedo de darse a quien no sabes si estará para siempre. El amor
requiere de perserverancia... pues en el tiempo se prueba el
amor. No descansa el corazón a menos que se sepa amado para
siempre.
El amor de Dios es eterno: existe fuera del tiempo; para El no
hay pasado ni futuro: vive en un presente sin principio y sin
fin, sin sucesión ni cambio posible. Y así es su amor... nos ha
amado eternamente, antes que existiéramos. Jer 1:5
Aantes
de haberte formado yo en el vientre te conocía, y antes que
nacieses, te tenía consagrado.@
Jer 31,3:
Acon
amor eterno te he amado: por eso he reservado gracia para ti@
Y nos amará para siempre... Para siempre, nunca se apartará de
nuestro lado hasta el punto de decirnos.
AYo
estaré con ustedes hasta el fin del mundo@.
3.
Inmutable:
Con
cuanta rapidez se transforma el amor humano en contienda,
envidia y odio. (No lo vemos muchas veces en las cortes de
divorcio, cuanto se pelean por ver cuanto le queda a cada uno,
cuando juraron ante Dios compartir con un solo corazón sus
bienes). Con cuanta rapidez cambian los sentimientos, cuando el
enemigo es quien un día fue tu socio, tu hermano, tu
vecino..incluso a quien juraste amar). No vemos lo cambiante
de los sentimientos cuando las cosas, o personas, son buenas, si
nos hacen un bien... o se convierten en problema cuando nos los
causan?... las personas son bellas si lo son con nosotros....no
hemos visto amores convertirse en odios?.. O cuando por envidia
tu mejor amigo dejó de serlo...No vivimos temerosos aparentando
ser algo o alguien, para que según luzca me aprecien?
Sin embargo, el amor de Dios es inmutable, o sea, que nunca
cambia, ni disminuye, es estable y constante. No cambia según
nuestra respuesta. Que dificil nos parece comprender esta
dimensión del amor de Dios. El no reacciona vengativamente a
nuestro mal, no depende de nuestra bondad o de nuestras
acciones; no se decepciona de nuestra debilidad, al contrario,
nos auxilia con su fuerza. No se aparta ante nuestras ofensas;
no se enfría, no lleva cuenta del mal, no se engríe, no nos
abandona a pesar de nuestro rechazo... Esa estabilidad infinita
y eterna, es su inmutabilidad: un amor que nunca cambia, que
está por encima de nuestras inconstancias y pecados, de nuestras
infidelidades.
Cantar 8:
Aes
fuerte el amor como la Muerte, implacable... no pueden los
torrentes apagar el amor, ni los ríos anegarlo@.
Is 54: 10
Aporque
los montes se correrán y las colinas se moverán, mas mi amor de
tu lado no se apartará@
Acaso no nos exhortaría Santa Teresa de Avila a confiar en esta
inmutabilidad del amor de Dios?
ANada
te turbe, nada de espante, todo se pasa, Dios no se muda@.
4. Fiel.
No es acaso la infidelidad una de las mayores causas de dolor
del corazón humano? No es acaso el amor verdadero probado
en la dificultad, en la cruz, en la tentación y en la
situación inconveniente?No es el amor acaso probado en su
fidelidad cuando requerirá el sacrificio personal para
mantenerme amando? Pues muchos no están pasando el examen ni la
prueba, y a la primera dificultad abandonan los compromisos del
amor.
Oh, como hiere sentirse abandonado por el amado.... y es una
lanza mayor, cuando se justifica el abandono con otro amor. Este
dolor lo conoce perfectamente el Señor:
Adoble
mal me ha hecho mi pueblo, a mi me dejaron, manantial de aguas
vivas, para hacerse cisternas agrietadas, que el agua no
retienen@.
(Jer 2, 13)
Cuanto duele, la infidelidad en el momento de la debilidad, de
la enfermedad... el esposo o esposa por que ya no son tan
ágiles, el amigo que dejó de serlo porque no tienes dinero para
salir de fiesta, los padres abandonados por que ahora son
estorbo, los hijos rechazados por que cambian los planes de los
padres.... La enferma, a quien se le quiere quitar los
instrumentos de nutrición, por que su vida es una carga...
Sin embargo el amor de Dios es fiel,
(cuanto
necesitamos conocer la grandeza de un amor que es fiel!. Ex
34, 6, Moisés invocó al Señor y éste exclamó: Yahvé, Yahvé,
Dios misericordioso y clemente, lento a la cólera, rico en amor
y fidelidad, que mantiene su amor por mil generaciones@.
Mantiene su amor para siempre y en cualquier circunstancia, No
nos abandona a pesar de nuestros abandonos, no es infiel a pesar
de nuestras infidelidades, en cuanto mas nos alejamos mas nos
atrae hacia sí, cuando mas nos perdemos va en nuestra busqueda;
cuando estamos heridos va a sanarnos; cuando estamos oprimidos
viene a liberarnos; cuando nos extraviamos viene a nuestro
escuentro.
No es acaso la historia de la salvación, la revelación del amor
fiel y misericordioso del Padre, la historia del amor de Dios
para con el hombre? Y a pesar de recibir tanto amor, desde el
Génesis no vemos a la humanidad rebelarse, olvidarse, alejarse
de ese amor? Sin embargo, el Padre nunca nos abandonó, no se
conformó con haber perdido a sus hijos. El Padre sufre
profundamente por nuestra rebeldía e infidelidad, sufre porque
nos ama... pero su amor es infinito, perfecto y misericordioso,
y por eso, entre más nos alejamos mas nos busca atrayéndonos a
su amor. Oseas 11:
ACuando
Israel era niño yo le amé y de Egipto llamé a mi hijo. Cuanto
mas los llamaba mas se alejaban de mi. Yo enseñé a Efraím a
caminar, tomándole por los brazos, pero ellos no reconocieron
que yo cuidaba de ellos. Con cuerdas humanas los atraía y con
lazos de amor, pero se han negado a convertirse@.
Pero
)como
voy a dejarte Efraím, como voy a entregarte, Israel?
Su amor es tan fiel, que incluso a ese pueblo infiel, que rompe
su alianza de amor repetidamente, Dios lo quiere hacer
Asu
esposa@
(su pueblo) quiere unírselo con el lazo de una fidelidad
perfecta. Oseas 2,22
AYo
te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en
justicia y en derecho, en amor y compasión, te desposaré conmigo
en fidelidad y tu conocerás a Yahvé@.
!Cuando por desobediencia perdió tu amistad, no lo abandonaste
al poder de la muerte.. Reiteraste, además, tu alianza a los
hombres@
(Misal Romano)
5. Misericordioso.
No es el miedo a la debilidad, uno de los mayores en este
tiempo. Nos da tanto temor que otros descubran nuestra
incompetencia, nuestra limitación, nuestra debilidad, porque
sabemos que inmediatamente será utilizado, se nos sacará en
cara.... sin ayudarnos a levantarnos y salir de ello..
Vivimos una era muy dura, se es tan duro con quien se quiere ser
y se es tan flexible con quien se quiere ser, por ello la
justicia no es verdadera, pues no es regida por la misericordia
autentica. Nuestra era vive una crisis de misericordia. Se
propaga una falsa misericordia: todo es permitido, cada persona
es libre de hacer lo que quiera, no hay que poner normas ni
restricciones... pero cuando, alguien que no nos parece que
debió caer o pudiese caer, lo hace... las fuerzas del mundo
vienen en contra a aplastar y condenar irremediablemente. Que
paradoja!
Pareciera, que todos están atentos a todos, solo para ver sus
fallos y debilidades. Pienso en los párrocos, en los líderes de
cualquier comunidad, todo lo que hacen siempre hay alguien que
encuentra razón de criticarles.Que dura es la justicia del
hombre, por que no tiene misericordia, ya decía David,
Aestoy
en gran angustia. Pero caigamos mejor en manos de Yahvé, que es
grande su misericordia. No caigamos en manos de los hombres@.
El amor de Dios es misericordioso! Dios es amor y cuando ese
amor se da al hombre, que es pecador, débil y miserable, se
convierte en misericordia. El amor que toca al hombre, es
misericordia. El Papa JPII, en su Enc. DM, llamó a la
misericordia el segundo nombre del amor. AEs
un sentimiento que nace del seno maternal o de las entrañas del
corazón de un padre@.
Is 49
Como explica San Francisco de Sales,
AAunque
Dios no hubiese creado al hombre Él siempre fuese la caridad
perfecta, pero en realidad no sería misericordioso, pues la
misericordia se puede ejercitar solamente sobre la miseria...
Nuestra miseria es el trono de la misericordia de Dios@.
Cuanto necesitamos conocer el amor misericordioso del Padre,
para poder descansar ante la realidad de que somos débiles,
frágiles, pero que nuestra debilidad no es un impedimento a su
amor, sino mas bien al contrario:
ALa
miseria humana no es un obstáculo para Mi misericordia. Hija
mía, escribe que cuanto más grande es la miseria de las almas
tanto más grande es el derecho tiene a Mi Misericordia e invita
a todas las almas a confiar en el inconcebible abismo de Mi
Misericordia@.
(D. 1182)
Cuanto mas grande es la miseria, cuanto mas grande es el pecado,
mas se revela el amor misericordioso del Padre. El amor que
alcanza al pecador.
)No
es un ejemplo de ello la misma revelación de la DM a Santa
Faustina, que sucedió al mismo tiempo de la Segunda Guerra
Mundial? No aconteció en Krakovia, a unos kilómetros de los
campos de concentración. Porque donde abunda el pecado y la
oscuridad, sobreabunda la gracia y el amor misericordioso de
Dios. "Hija mía, di que soy el Amor y la Misericordia,
misma@
A una generación que ha querido alejarse de Dios.... y a la
humanidad de hoy, que en su mayoría está sumida en el pecado, a
nosotros, que traemos tantas heridas en el corazón causadas por
nuestra propia dureza, o por la de otros, en una generación que
sea enfriado en la misericordia... Dios Padre nos ofrece su
misericordia:
AQue
el pecador no tenga miedo de acercarse a Mí. Me queman las
llamas de la misericordia, que deseo derramarlas sobre la
humanidad@.
(D. 50)
AMira,
mi misericordia es mas grande que tu miseria y la del mundo
entero@
ADeseo
que el mundo entero conozca mi Misericordia; deseo conceder
gracias inimaginables a las almas que confían en Mi Misericordia@.
(D. 687)
Ainvita
a las almas a una gran confianza en mi Misericordia insondable.
Que no tema acercarse a Mí el alma débil, pecadora y aunque
tuviera más pecados que granos de arena hay en la tierra, todo
se hundirá en el abismo de Mi Misericordia@
(D. 1059)
No tengamos miedo de arrojar nuestras faltas, nuestros pecados
pasados, nuestras heridas y angustias en el amor misericordioso
de Dios.
ACuando
arrojamos nuestras faltas con una total confianza filial en la
hoguera devoradora del amor, como no han de ser completamente
consumidas?
(Santa Teresita).
Es amor de Padre que nunca olvida a sus hijos.
Dios nos ama con corazón de padre. Isaías 9, le da el título de
siempre padre. .su paternidad es de siempre y para siempre.. Nos
ama con corazón de padre, pues como nos dice la 1 Jan 3,1:
A.
Mirad que amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de
Dios, pues
(lo
somos!@
Siendo nuestro Padre, habiendonos creado por amor haciendonos a
su imagen y semejanza, ha constantemente sufrido el abandono de
sus hijos, la perdida de sus hijos, porque seducidos por el
enemigo de Dios, desconfiaron en su amor y en su sabiduría. Por
ello tanto escucharemos en las Escrituras, como el Padre nos
cuida y nos alerta del ladrón que quiere robarnos y separarnos
de su amor paterno. Me conmueve en S. Juan 17, en la oración de
Jesús, como le dice al Padre:
Ayo
cuidaba en tu nombre a los que me has dado@.
Jesús, rostro y corazón del Padre, cuidaba a los suyos. Que
amor... un amor de padre que cuida a sus hijos con gran ternura,
que se compadece con entrañas de bondad como nos dice Isaías
49, 15
Aacaso
olvida una mujer a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo
de sus entrañas? Pues aunque esas llegasen a olvidar, yo no te
olvido. Míralo, en la palmas de mis manos te tengo tatuada@
Un Padre que viene en búsqueda de sus hijos perdidos
SS JPII, Tertio Milenio Adviente:
Aen
Jesucristo Dios no solo habla al hombre, sino que lo busca. La
Encarnación del Hijo testimonia que Dios busca al hombre. Es
una búsqueda que nace de lo mas íntimo de Dios y tiene su punto
culminante en la Encarnación del Verbo. Si Dios busca al
hombre, creado a su imagen y semejanza, lo hace porque lo ama
eternamente.. Dios busca al hombre movido por su corazón de
Padre.
)Por
qué lo busca? Porque el hombre se a alejado de El. El hombre
se ha dejado extraviar por el enemigo de Dios. Buscando al
hombre a través del Hijo, Dios quiere inducirlo a abandonar los
caminos del mal, en los que tiende a adentrarse cada vez mas.
Hacerle abandonar el mal quiere decir derrotar el mal extendido
por la historia humana. Derrotar el mal: esto es la Redención@.
Historia del padre que busca a su hijo
En su libro
Aun
Padre que cumple sus promesas@,
Scott Hann, nos narra una historia acontecida en Armenia en 1989
cuando fue sacudida por fuerte terremoto. En medio del caos, un
padre angustiado, se lanzó por las calles tratando de llegar a
la escuela en donde estaba su hijo. Mientras corría no podía
olvidarse de la promesa que había hecho al niño muchas veces:
Ano
importa lo que pase, siempre estaré a tu lado@.
Llegó al lugar en donde había estado la escuela y lo único que
encontró fue un edificio completamente derrumbado. Con sus
propias manos comenzó excavar por la parte del edificio donde
había estado el aula de su hijo. Sacaba ladrillos, trozos de
piedra y paredes, mientras muchos le miraban asombrados ante la
locura de querer encontrar a alguien vivo bajo los escombros.
Todos le decían: olvidelo, no hay nada que hacer. Todos deben
estar muertos.@
El les dijo, pueden murmurar o ayudarme, elijan. Los pocos que
se decidieron a hacerlo, muy pronto se agotaban y abandonaban la
tarea que les parecía inútil. El padre, continuaba excavando
por horas, 12, 18, 24, 36 horas. Finalmente, cuando llevaba 38
horas, escuchó un ruido:
Alevantó
el escombro y gritó: Armando. De la oscuridad surgió una voz
temblorosa: Papa. Otras débiles voces empezaron a llamar. Uno a
uno iban saliendo. 14 de los 33 estudiantes habían
sobrevivido. Cuando Armando por fin salió a la superficie,
comenzó a ayudar a su papá para sacar a sus compañeros. Todos
escucharon cuando Armando les dijo:
ALo
ven, se los dije, mi padre no nos olvidaría@.
Esa es la clase de confianza que necesitamos tener en Dios,
porque esa es la clase de Padre que tenemos. Nos ama de tal
manera que envió a su Único Hijo para salvarnos.
De tal manera nos ama el Padre
Juan 3,16
Ade
tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito para
que todo el que crea en él no perezca sino que tenga vida eterna@
Leí un día esta historia que me causó profundo dolor y me hizo
captar un poco los sentimientos de Dios Padre.@En
el mundo se riega la noticia que una terrible epidemia empezó a
desarrollarse en un pueblo de la India. Nadie le da mucha
importancia, pero en pocos días se lee en los periódicos que
millones de personas fallecieron y el mal ya comenzó a
extenderse a países vecinos. Personal del Control de
Enfermedades de los Estados Unidos viajaron de inmediato a la
India para investigar la epidemia que ya era conocida como la
"influencia misteriosa", y pronto, ante los resultados negativos
de los expertos, los países europeos deciden cerrar sus
fronteras y cancelar todos los vuelos aéreos con contacto con
los países afectados. Pero fue demasiado tarde, pues las
noticias anunciaron que una mujer falleció en un hospital
francés. A los pocos días, la incurable enfermedad arrasó casi
toda Europa y empezó a ocasionar severos estragos en Estados
Unidos, país que de inmediato cerró sus fronteras y canceló
todos sus vuelos internacionales.
El mundo entró en pánico y la enfermedad rápidamente invadió
casi todo el planeta. Todos, hasta en el mas pequeño barrio,
están alarmados por el temor que existe ante la posibilidad de
adquirir la enfermedad. Todos los científicos trabajan sin
parar, para encontra el antídoto. Pero nada, todo el esfuerzo es
vano. De pronto un grupo de científicos logra descifrar el
código DNA del virus pudiendo preparar la cura para la
enfermedad. Para ello se requiere la sangre de alguna persona
que no ha sido infectado con el virus por lo que se pide a todos
los ciudadanos que se dirijan a los hospitales para que se les
practique un examen de sangre.
Un hombre va de voluntario con su familia junto con otros vecinos,
preguntándose en que parará todo aquello y si el fin ha llegado. De
repente, un médico sale gritando un nombre. Dices ")Qué?"
y vuelve a gritar el mismo nombre. El mas pequeño de sus hijos que
esta a tu lado, le agarra la chaqueta y le dice:
(Papá,
ese es mi nombre!". Antes de que puedas reaccionar, los médicos
cogieron a su hijo y le explican que la sangre de su niño está
limpia, es pura y quieren asegurarse que no posee la enfermedad.
Tras cinco largos minutos, salen los doctores y enfermeras. Uno de
ellos, el que parece mayor, se acerca y le agradece porque la sangre
de su niño está limpia; es perfecta para elaborar el antídoto y
erradicar la "influencia misteriosa".
La noticia empieza a correr por todos lados, y todos están gritando,
orando, riéndose de felicidad. Sin embargo, el doctor se acerca
nuevamente a este hombre y le pide que firme para que autorice a que
se utilice la sangre del niño. Al leer el contrato, se da cuenta que
dejaron en blanco la cantidad de sangre que necesitan tomar. Levanta
los ojos y le pregunta cuanta sangre van a necesitar. La sonrisa del
doctor desaparece y contesta: "No pensábamos que iba a ser un niño.
No estabamos preparados, así que
(la
necesitamos toda!".
No lo puedes creer y tratas de contestar, " Pero... pero..." El
doctor te sigue insistiendo, "Usted no entiende. Estamos hablando de
todo el mundo. Por favor firme. La necesitamos toda". Pregunta si le
pueden hacer una transfusión de sangre pero ellos te contestan que
no hay sangre limpia para hacerlo e insisten en que firmes. En
silencio y sin poder sentir sus dedos que sostienen la pluma en la
mano, lo firma. Le preguntan si desea pasar un momento a solas con
su niño antes de iniciar el proceso. Camina hacia la sala de
emergencia donde su hijo está sentado en la cama y le pregunta que
está pasando. El papá toma su mano y le dice que lo ama más que
nunca y que sepa que estará con el siempre. El doctor regresa y le
pide que deje al niño; es hora de empezar ya que gente en todo el
mundo está muriendo. El hombre se aleja, dándole la espalda a su
hijo mientras él le dice:
)Papa?...
)Porque
me dejas, por que me has abandonado?
A la semana siguiente, durante la ceremonia para honrar a su hijo
observa que hay pocas personas; muchas de ellas prefirieron quedarse
a dormir en casa; otros no vienen porque prefieren ir de pesca o ver
un partido de fútbol, y otros vienen con una sonrisa vana y
fingiendo que les importa. Quisieras pararte y gritar: "Mi hijo
murió por ustedes
)Qué
no les importa?" Tal vez eso es lo que ÉL quiere decir, "Mi hijo
murió para que ustedes pudiesen salvarse.
No es acaso esa lágrima que vimos caer en el momento que Cristo
murió en la Cruz, en la película
ALa
Pasión@,
la lágrima del Padre que entregó a su Hijo único, para salvarnos?
Si, hermanos, tanto nos ama Dios... nos ama con amor de Padre y en
esto consiste nuestra existencia: en descubrir su Amor... amor que
es la felicidad del corazón humano, amor que es su sanación, amor
que es su plenitud... amor que lo único que mueve todas las cosas,
amor que mueve la historia, nuestra historia personal y la del
mundo... Descubramos nuestra historia a la luz de su amor, traigamos
hoy nuestra historia pasada, presente y futura al océano infinito de
su amor misericordioso, fiel, infinito, eterno e inmutable. Que
miseria puedes tener que no sea una simple gota en este océano. El
amor de Dios, es el único que garantiza la felicidad del corazón
humano... es el único que restaura todas las cosas... el único que
es capaz de hacernos descansar y confiar. Gastemos la vida, (como
M. Magdalena) contemplando la anchura, longitud, la altura y
profundidad de este amor. Que esta contemplación nos lleve a una
profunda sanación de nuestro ser...porque Dios es amor.....y
después de mucho recorrido, de tantos olvidos, rebeldías, abandonos
y desprecios que hayamos hecho contra ese amor... al final también
decimos como S. Agustín:
AO
Dios, tú nos has hecho para ti mismo, y nuestros corazones seguirán
inquietos hasta que puedan encontrar el descanso en ti.@
Salmo 103
2 Bendice, alma mía, al Señor, *
y no olvides ninguno de sus beneficios.
3 El perdona todas tus iniquidades, *
y sana todas tus dolencias.
4 El rescata del sepulcro tu vida, *
y te corona de favor y misericordia.
5 El sacia de bien tus anhelos, *
y como el águila se renueva tu juventud.
6 El Señor hace justicia, *
y defiende a todos los oprimidos.
8 Misericordioso y compasivo es el Señor, *
lento para la ira y rico en clemencia.
9 No nos acusará para siempre, *
ni para siempre guardará su enojo.
10 No nos ha tratado conforme a nuestros pecados, *
ni nos ha pagado conforme a nuestras maldades.
11 Así como se levantan los cielos sobre la tierra, *
así se levanta su misericordia sobre sus fieles.
12 Como dista el oriente del occidente, *
así aleja de nosotros nuestras rebeliones.
13 Como un padre cuida de sus hijos, *
así cuida el Señor a los que le veneran;
14 Porque él sabe de qué estamos hechos; *
se acuerda de que no somos más que barro.
17 Empero la misericordia del Señor perdura para siempre