
Arca
de la Alianza
En el Antiguo Testamento, el Arca de
la Alianza (Exodo 25, 2 Samuel 6),
era el lugar de la presencia de Dios.
Los
Israelitas llevaban el Arca de la Alianza en las batallas para tener
con ellos el poder de Dios.
El Arca derrumbó las murallas de Jericó (Josué 6); derrotó a los
filisteos en muchas batallas
(Números 10, 35).
La
Virgen María es
la madre de Dios. Es por eso que, de
forma análoga, llamamos a la Virgen el Arca de la
Nueva Alianza, pues ella es la
theotokos,
la portadora de Dios en su bendito vientre.
El
Apocalipsis, capítulo 12, la mujer es el Arca de la Alianza. Esta es
la Iglesia y también es María, que
hace batalla contra el Dragón.