
BELÉN:
Donde nació Jesús
(Etim. Hebreo beth lechem, "casa de pan".
Padre Jordi Rivero, XII, 2005
En esta página: Belén ayer y hoy
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Representación del Belén
Ver también:
Belén
| Tierra
Santa
Belén
ayer y hoy
Pueblo en que nació Jesús
Belén es uno de los pueblos más antiguos de Palestina, situado 8km. al
sur de Jerusalén. Belén fue asentamiento de beduinos hace más de cinco
mil años. La llamaban Éfrata (Ephrathah,
¿fructífera?).
Su nombre en hebreo (Bet leehem: casa del pan). En Belén nació Nuestro
Señor Jesucristo, descendiente del Rey David que también nació allí.
En la Biblia,
la ciudad se llama Belén de Judá, para distinguirla de otra
localidad homónima de la tribu de Zabulón. Raquel, esposa de
Jacob, muere al dar a luz a Benjamín y es sepultada en el camino de
Éfrata. Jacob erigió allí el sepulcro de Raquel (Cf. Gn 35, 19-20) que
es muy venerado en la actualidad por los judíos por ser considerada como
la madre de la nación. Ella es también venerada por cristianos y
musulmanes por lo que el lugar de su tumba sigue siendo objeto de
continuas fricciones. Los judíos la controlan en la actualidad.
Al oriente de Belén está el pueblo de Beit Sahour donde se encuentran
los Campos de Rut. Según la tradición aquí ocurrió el relato
bíblico del libro de Rut, en el que un rico propietario local se enamora
de una pobre viuda moabita, al llegar esta acompañando a su suegra
Noemí. El hijo de Rut y Boaz es Obed, padre de Jesé, padre de David (cf
Rut 4, 17-22).
El profeta Samuel unge a David como rey de Israel en Belén,
remplazando a Saúl (cf 1Sam 16, 1-14). La cisterna dentro de la Basílica
de la Natividad, en el sitio en el que
los
cristianos
pusieron una
fuente bautismal, es el tradicional lugar del "pozo de David"
(2Sam 23, 13-17).
Roboam, nieto de David
gobierna entre el 928 y 911 a.C. y construye muros y torres de defensa
en Belén pero dos siglos más tarde ya la ciudad ha quedado devastada. El
profeta Miqueas anuncia la promesa de Dios para Belén en el contexto de
la destrucción de Samaria, la deportación de sus habitantes y de la
invasión de Judea por parte de Senaquerib:
Miqueas 5:1
Mas tú, Belén Efratá,
aunque eres la menor entre las familias de Judá,
de ti me ha de salir
aquel que ha de dominar en Israel,
y cuyos orígenes son de antigüedad,
desde los días de antaño.
El Nuevo Testamento relata que Jesús nació en Belén porque José, siendo
de la casa de David, debía ir a Belén desde Nazaret con su esposa
embarazada a cumplir con el censo. (Cf. Lc 2, 1-5). Así se cumplió lo
anunciado por los profetas.
Jesús nació hacia el año 6 o 7 a.C
en una de las muchas cuevas donde se guardaban animales.
En el centro de Belén se encuentra la Iglesia de la Natividad,
construida directamente sobre la cueva donde nació Jesucristo. La
primera construcción se remonta al reinado de Constantino, 330 A.C. Es,
por tanto, una de las estructuras Bizantinas más antiguas. Las grandes
puertas de la catedral fueron clausuradas para evitar la fácil
penetración y profanación del santuario por los no creyentes.
A
la cueva del nacimiento se desciende desde el interior de la basílica
por dos escaleras cortas. El piso de la cueva ha sido cubierto de
mármol. El lugar del nacimiento está marcado por una estrella de plata
que tiene un orificio para poder ver el piso de piedra original. En la
estrella están inscritas las palabras: "Hic De Virgine Maria Iesus
Christus Natus Est" (Aquí, de la Virgen María, nació Cristo Jesús).
Cincuenta y tres lámparas se mantienen aquí encendidas día y noche. Aquí
se celebra diariamente la Misa de Navidad, con los creyentes de rodillas
sobre el piso.
Cuando los magos de oriente llegaron a
Jerusalén los pobladores supieron dar instrucciones: El Mesías debía
nacer en Belén. Pero ellos mismos no fueron. Los magos sí fueron y
encontraron al Niño Dios.
En la actualidad, la población de palestinos cristianos de Belén ha
quedado muy reducida por los conflictos de la región. Jesús es el
Príncipe de la Paz pero cuenta con nosotros para que su paz se
establezca. Recemos por Belén, que pronto reine en ella la auténtica
paz.

El
"Belen"
o "Nacimiento"
Representación del nacimiento de Jesús (ver arriba)
Como comenzó la tradición de hacer un Belén.
La Encarnación es central en la espiritualidad de
San Francisco de
Asís.
El quiso que la gente comprendiera el amor de Jesús y cómo vino al
mundo. En la Navidad de 1223 el santo hizo una representación viviente
del nacimiento de Jesús. Preparó un establo e invitó a personas del
pueblo para hacer una representación con personas de verdad, con un
verdadero pesebre y animales. Le llamo “crèche”, que es "cuna" en
francés. La gente del pueblo, hombres, mujeres y niños vinieron con
antorchas encendidas. Una vez más, pastores vinieron a adorar al niño.
Esta devoción fue relatada por Tomás de Celano.
Aquella idea gustó y empezaron a hacerse representaciones por toda
Italia. En los siglos XIV y XV en la ciudad de Nápoles empezaron a hacer
las primeras figuras que representaban el nacimiento de Jesús.
Hoy día el tradicional Belén se representa en todos los países donde hay
cristianos. El nacimiento puede ser bendecido por un sacerdote. Hay una
tradición en que los niños ponen una paja en el pesebre (o en el establo
si el nacimiento es pequeño) cada día, representando así una buena obra
que le ofrecen al Niño Dios.
San Francisco comprendió que la pobreza de la Sagrada Familia era una
invitación a renunciar a los apegos materiales e imitarle en una
auténtica sencillez evangélica. Sólo así podemos ser sinceros
cristianos.
Las familias, postradas ante el pesebre, adoran al Niño Dios como lo
hicieron los pastores. Le piden su presencia continua para ser una
familia como la Sagrada Familia.
Hoy tú puedes dar a conocer el amor de Dios haciendo un Belén cada
Navidad. Que todos recuerden la humildad de Dios, su misericordia y
perdón.
El Papa bendice las figurillas del Niño Jesús traídas por miles de
pequeños
Miles de niños y niñas de Roma acuden cada año durante el adviento al
encuentro del domingo con el Papa llevando en sus manos imágenes del
Niño Jesús. Es una antigua tradición romana, según la cual, en estos
días las familias preparan en sus casas el Belén, que en muchas
ocasiones es realmente artístico. Los papás entregan este día a los más
pequeños la imagen del Niño para que sea bendecida en este domingo por
el Santo Padre.
Se trata de un momento de alegría y convivencia familiar particularmente
querido por el obispo de Roma. Así lo reconoció cuando, dirigiéndose a
los presentes en la plaza de San Pedro, explicó que «una de las
expresiones populares de la espera gozosa de la Navidad es la
preparación del portal de Belén en las familias. En las casas
cristianas, en estos días, se escoge un rincón adaptado para poner las
figuras, dejando un espacio, entre María y José, para el Niño. Al pensar
en todas las familias cristianas que preparan sus belenes, os bendigo
con gusto a vosotros chicos y chicas de Roma que, coordinados por el
Centro de Parroquias de Roma habéis venido en gran número trayendo las
imágenes del Niño Jesús».
Adaptado
de
Zenit