
LAS CRUZADAS
Padre Jordi Rivero
Ver también:
Islam, Templarios
-La "Matanza de los Cátaros"
-Recomendamos el libro: "The
Crusaders", Pernoud, Ed: Ignatius Press. 1963
Cruzada: Expedición
militar y penitente publicada por el Sumo Pontífice con el fin de
defender los pueblos cristianos de la invasión islámica.
Los participantes hacían voto y se les concedían indulgencias. En varias
ocasiones, como el caso de la cuarta cruzada, se apartaron de su
objetivo y algunos fueron excomulgados por el Papa por sus atropellos.
Para ser justos es necesario estudiar la realidad de la época y entender
que hubo diversidad de intenciones entre los cruzados
Mucho antes
del comienzo de las cruzadas en el siglo XI, los musulmanes habían
invadido a Palestina, Siria, Mesopotamia, todo el norte de Africa y la
península ibérica. Carlos Martel en el 732 AD había derrotado al
Sultan Abd al-Rahman's
en la Batalla de Poitiers. Auque la victoria logró detener el
avance islámico por un tiempo, estos continuaron con la intención de
arrazar con el cristianismo. En el siglo XI la reconquista en
España continuaba y al mismo tiempo los turcos amenazaban
a Bizancio, teniendo
como meta la conquista del mundo.
(Bat Ye'or, Declive del Cristianismo Oriental bajo el Islam).
Los
musulmanes sitiaron a Constantinopla en la década de
670-680 AD y en
717-718. Durante la dinastía musulmán Seljuk, Alp Arslan (c.1029-1072) y
Malik Shah (1055-1092) extendieron el imperio a Siria y Palestina. En
1071, Arslan derrotó a los cristianos bizantinos en la batalla de
Manzikert. Estos perdieron el control de Asia Menor. En el
1095 el emperador Alejo I del reino bizantino necesitaba ayuda con
urgencia. Fue entonces que envió mensajeros al
Papa Urbano II y a los
obispos que se encontraban en el Concilio de Piacenza,
apremiándoles a "enviar miembros de su grey al Este para combatir por su
fe". Urbano formó la primera cruzada para responder a esta petición
de ayuda.
El Papa
Urbano II oficialmente declaró la Primera Cruzada en Clermont, el
27 de Noviembre de 1095 con la expresa intención de defender la
cristiandad. Se proponía liberar los territorios de la cristiandad que
habían sido invadidos por los musulmanes y liberar a los cristianos
oprimidos del Medio Oriente. Los cruzados conquistaron a
Jerusalén en 1098. Para el año 1291 la ciudad volvió a caer en manos musulmanas.
Las cruzadas continuaron...
Ver:
La oración salva a Europa
El camino
de la paz evangélica.
Los cruzados
eran hombres de su época y sería imposible juzgarlos fuera de su ethos
histórico. Me pregunto como actuaríamos nosotros hoy al ser amenazados de manera similar. Sin embargo
ya en el siglo XIII, mientras las cruzadas estaban en su apogeo, San
Francisco de Asís y otros fieles cristianos optaron por un el camino de un seguimiento radical del
Evangelio, según la opción pacifista, exponiéndose aun a la muerte.
La Cuarta
Cruzada: herida entre católicos y ortodoxos
Entrevista el autor de un libro
histórico
20 septiembre 2004 (ZENIT.org).- Historiadores
de todo el mundo se dieron cita en agosto en Estambul, lugar de la
sangrienta batalla de la Cuarta Cruzada (1204) para participar en el
congreso organizado por la Society for the Study of the Crusades and the
Latin East (SSCLE), con el título «Sobre la Cuarta Cruzada, antes y
después».
Durante el congreso, los estudiosos elogiaron el libro de Marco Meschini
sobre esta cruzada: «1204: La incompleta. La cuarta cruzada y las
conquistas de Constantinopla» (1204: L’incompiuta. La quarta crociata e
le conquiste di Costantinopoli» (Editorial Ancora
www.ancoralibri.it).
Hace ochocientos años, la Cuarta Cruzada supuso la conquista de
Constantinopla, capital del Imperio bizantino cristiano-ortodoxo. Fue un
acontecimiento dramático, a menudo evocado entre las razones que todavía
hoy separan a católicos y ortodoxos. ¿Pero qué sucedió exactamente?
Zenit ha preguntado a Marco Mechini, historiador de la Universidad
Católica de Milán y autor del libro.
--¿La conquista de Constantinopla estaba en los objetivos de la cruzada?
--Meschini: No. La cruzada era una peregrinación armada con el fin de
defender la cristiandad: reconquistar los Santos Lugares en Tierra Santa
o bien la lucha contra los musulmanes en España.
En el 1198 el Papa Inocencio III quería que una expedición reconquistara
Jerusalén, caída en 1187. La desviación a Constantinopla fue algo
excepcional, que no estaba previsto.
--¿Por qué se quedó «incompleta» la Cuarta Cruzada?
--Meschini: Cuando el cuerpo de la expedición principal de la Cruzada
llegó a Venecia en el año 1202, faltaban hombres y dinero para ir a
Egipto y de allí a Tierra Santa, como estaba programado. Los venecianos
propusieron entonces la conquista de una ciudad cristiana, Zara, que se
había rebelado.
Los comandantes cruzados, a pesar de la oposición de muchos, aceptaron
la idea con el objetivo de cubrir sus deudas. El Papa después excomulgó
a los venecianos y a una parte de los cruzados.
--Pero, ¿por qué llegaron hasta Constantinopla?
--Meschini: Después de la conquista de Zara se presentó Alejo IV, un
joven pretendiente al trono bizantino, cuyo padre había sido depuesto.
Alejo hizo esta propuesta: si le ayudaban a convertirse en emperador,
extinguiría las deudas de los cruzados y ayudaría a reconquistar
Jerusalén. Los venecianos y los jefes cruzados aceptaron, dejando atrás
a los que no se podían oponer.
--¿Y el Papa?
--Meschini: Estaba en contra, pues, según él, la Cruzada no tenía que
entrometerse en los turbios asuntos bizantinos. Pero fue incapaz de
hacer valer su posición y no fue escuchado. Así pues, en 1203, los
cruzados conquistaron Constantinopla a beneficio de Alejo IV.
--¿1203? Entonces, ¿por qué se habla del 1204?
--Meschini: Porqué Alejo IV no consiguió pagar lo prometido y los
bizantinos lo eliminaron, eligiendo un nuevo emperador, Alejo V. Este
desafió a venecianos y cruzados, pero perdió: el 12 de abril del 1204
estos últimos tomaron la capital y fundaron el Imperio Latino de
Oriente.
--Se dice que la conquista acarreó una masacre horrible…
--Meschini: Lamentablemente hubo muertos por ambas partes. Pero la
masacre desenfrenada de la que tanto se ha hablado no encuentra
confirmación en las fuentes que conocemos. Sobre todo no ha podido
verificar la voluntad de provocar víctimas inocentes. De todos modos, la
ciudad fue saqueada y devastada por un incendio.
--Y Jerusalén, ¿cayó en el olvido?
--Meschini: Algunos cruzados, sobretodo los que se opusieron a las
conquistas de Zara y Constantinopla, llegaron a Tierra Santa.
Pero eran demasiado pocos para obtener resultados importantes. Sin
embargo, su comportamiento cambia profundamente nuestro juicio sobre los
acontecimientos: no es verdad que el Occidente católico hubiera querido
conquistar la capital de la Ortodoxia: fue un error grave, por parte de
algunos, pero no tenían el título como para representar a todo el
catolicismo.
--Y, sin embargo, parece que los ortodoxos no consiguen perdonar aquel
desastre a los católicos.
--Meschini: El problema es doble. Primero, los nuevos jefes eligieron a
un emperador y a un patriarca latinos, sin tener en cuenta el hecho de
que ya existía un patriarca ortodoxo, y, sobre todo, que el jefe de la
ortodoxia era precisamente el emperador. Con lo cual no fueron aceptados
por los bizantinos, aunque se dieron intentos.
--¿Y el segundo factor?
--Meschini: El Papa fue arrollado por los acontecimientos. Inocencio III
no había querido aquella extraña conclusión de la Cruzada, y sin embargo
Dios --según la mentalidad medieval-- parecía haberla querido.
De este modo aceptó el hecho acontecido, con la esperanza de que la
Iglesia bizantina se sometiera a la romana.
Ahora bien, el primado del Papa es precisamente una de las cuestiones
más delicadas entre católicos y ortodoxos, y la Iglesia bizantina se
opuso. La unión no puede ser impuesta, debe ser consensuada y libre.
--¿Hay esperanza para el futuro?
--Meschini: La completa reconciliación entre catolicismo y ortodoxia es
uno de los retos más altos para la Iglesia del Tercer Milenio. Me parece
que el camino a seguir ya está trazado: Pablo VI y el Patriarca
ecuménico Atanágoras revocaron en 1965 la famosa excomunión del 1054 y
Juan Pablo II, en mayo del 2001, pidió perdón a los ortodoxos por los
excesos del 1204. Purificar la memoria a la luz de la verdad y, sobre
todo, amar al hermano en la comunión que viene de Cristo es lo que nos
toca a nosotros hoy en día.
El Papa
Juan Pablo II ante los conflictos actuales en torno a Tierra Santa.
1 enero 2003 -
«Frente a los conflictos de hoy y a las amenazadoras tensiones del
momento,
una vez más invito a rezar para que se busquen "medios pacíficos" de
acuerdo
inspirados en una "voluntad de entendimiento leal y constructivo", en
armonía con los principios del derecho internacional»
«¡Tierra Santa! La dramática y duradera tensión en la que se encuentra
esta región de Oriente Medio hace más urgente la
búsqueda de una solución positiva del conflicto
fratricida e insensato, que desde hace demasiado
tiempo la está ensangrentando».
«Es necesaria la cooperación de todos los que creen en Dios, conscientes
de que la auténtica religiosidad, lejos de poner
a los individuos y a los pueblos en conflicto
entre sí, les lleva más bien a construir juntos un
mundo de paz», aseguró el Papa.
«A pesar de graves y repetidos atentados a la serena y solidaria
convivencia de los pueblos, la paz es posible y
es un deber. Es más, la paz es el bien más
precioso que hay que pedir a Dios y construir con todo esfuerzo,
mediante gestos concretos por parte de todo hombre y mujer de
buena voluntad».
Las Cruzadas
fueron un acto de defensa; no de ataque
Según un experto mundial del
tema, el profesor Jonathan Riley-Smith
27 marzo 2006 (ZENIT.org)
Las Cruzadas no fueron un
«ejemplo de imperialismo» sino un intento de los occidentales de
defender los Santos Lugares y Jerusalén, afirma Jonathan Riley-Smith,
profesor de la Universidad de Cambridge.
Así lo sostuvo Smith, uno de los mayores históricos en el mundo sobre el
argumento, en una mesa redonda, organizada por la Universidad Europea de
Roma (UER) sobre el tema «Las Cruzadas, entre mito y realidad»,
En el encuentro participaron veintidós expertos de varias universidades
europeas, que previamente se reunieron en el Centro Nacional de
Investigaciones de Roma (CNR), para debatir sobre las nuevas
perspectivas de investigación en este tema, respecto a las órdenes
militares (templarios, hospitalarios, teutones, etc.).
El profesor Riley-Smith explicó que la interpretación que ha
desprestigiado y despreciado las Cruzadas es fruto de las obras de sir
Walter Scott (1771-1832) y de Joseph Francois Michaud (1767-1839).
El escritor escocés Scott representó a los cruzados como «intemperantes,
dedicados a asaltar rudamente a musulmanes más avanzados y civilizados»,
mientras que el escritor e historiador francés Michaud alimentó la
opinión de que «las Cruzadas eran expresión del imperialismo europeo».
Según Riley-Smith, la idea de que la Cruzada era una empresa colonial
tomó más fuerza hace cincuenta años y explicó que en la época en que
tuvieron «la teoría de guerra se justificaba teológicamente en una
sociedad que se sentía amenazada».
Por este motivo, afirmó, no debe escandalizar «ni que el Papado
reconociera a las órdenes militares ni que al menos cinco concilios se
pronunciaran en favor de las Cruzadas y que dos, el IV Concilio de
Letrán (1215) y el Concilio de Lyón (1274), publicaran las
constituciones “Ad Liberandam” y “Pro Zelo Fidei”, dos documentos que
definieron el movimiento cruzado».
«Es difícil ahora imaginar --precisó Riley-Smith-- la intensidad del
amor que se sentía entonces por los Santos Lugares y Jerusalén: la
preocupación suscitada por la herejía y los asaltos físicos contra la
Iglesia; el miedo de los occidentales a los invasores musulmanes,
capaces de llegar al centro de Francia en el siglo VIII, y a Viena en
los siglos XVI y XVII».
«Esto permite explicar --concluyó-- por qué, durante cientos de años,
papas, obispos y una mayoría de fieles consideraron que combatir en las
Cruzadas era el mejor arma defensiva que tenían y una forma popular de
devoción; y esto puede haber oscurecido a sus ojos el hecho de que en
realidad se podía confiar poco en ello».
ZS06032720
Bibliografía
Armstrong, Karen. Holy War. Bantam Doubleday Dell
Publishing Group Inc. 1991
Billings, Malcolm. The Cross and the Crescent. Sterling Publishing
Company Inc. 1987 (in US, 1990)
Infopedia Encyclopedia CD-ROM. Future Vision Holding Inc. 1995
Riley-Smith, Jonathan. What Were the Crusades? Ignatius
Press. Third Ed. 2002.
Runchman, Steven. The First Crusade. Press Syndicate of the University
of Cambridge. 1991
Bat Ye'or, Declive del Cristianismo Oriental bajo el Islam.
The
Crusades, A Defensive Gesture