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Etim.: Heb., adam, humano.

El primer hombre. Creado por Dios del barro; de su costilla Dios creó la primera mujer, su esposa Eva.

"Dios creó al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, hombre y mujer los creó" (Gn 1,27).

Ambos fueron creados a imagen de Dios. Sobre esto dice el Catecismo de la Iglesia Católica:

371 Creados a la vez, el hombre y la mujer son queridos por Dios el uno para el otro. La Palabra de Dios nos lo hace entender mediante diversos acentos del texto sagrado. "No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada" (Gn 2,18). Ninguno de los animales es "ayuda adecuada" para el hombre (Gn 2,19-20). La mujer, que Dios "forma" de la costilla del hombre y presenta a éste, despierta en él un grito de admiración, una exclamación de amor y de comunión: "Esta vez sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne" (Gn 2,23). El hombre descubre en la mujer como un otro "yo", de la misma humanidad.

372 El hombre y la mujer están hechos "el uno para el otro": no que Dios los haya hecho "a medias" e "incompletos"; los ha creado para una comunión de personas, en la que cada uno puede ser "ayuda" para el otro porque son a la vez iguales en cuanto personas ("hueso de mis huesos...") y complementarios en cuanto masculino y femenino. En el matrimonio, Dios los une de manera que, formando "una sola carne" (Gn 2,24), puedan transmitir la vida humana: "Sed fecundos y multiplicaos y llenad la tierra" (Gn 1,28). Al trasmitir a sus descendientes la vida humana, el hombre y la mujer, como esposos y padres, cooperan de una manera única en la obra del Creador (cf. GS 50,1)

378 Signo de la familiaridad con Dios es el hecho de que Dios lo coloca en el jardín (cf. Gn 2,8). Vive allí "para cultivar la tierra y guardarla" (Gn 2,15): el trabajo no le es penoso (cf. Gn 3,17-19), sino que es la colaboración del hombre y de la mujer con Dios en el perfeccionamiento de la creación visible.

379 Toda esta armonía de la justicia original, prevista para el hombre por designio de Dios, se perderá por el pecado de nuestros primeros padres. Sus hijos: La Biblia menciona tres: Caín, Abel y Set. Pero debieron tener más, al menos una hija, para que la raza humana continuase.

Ver: ¿De donde salió la esposa de Caín?

Muchas doctrinas del Nuevo Testamento se remontan hasta Adán:

+ el pecado original,

+Jesús como Nuevo Adán.

Es por eso importante sostener la doctrina del Monogenismo (todos los hombres proceden de uno).

Si la caída de Adán no ocurrió, entonces la salvación de Cristo no era necesaria. San Pablo intencionalmente vincula y hace un paralelo entre estas dos en Romanos 6, llamando a Cristo el Nuevo Adán o el Segundo Adán. Si el primer Adán es un mito, el segundo Adán queda reducido a mito. Si la caída del primero no ocurrió, la redención del segundo tampoco.

Adán y la historia de la creación y la caída son hechos reales. No por eso creemos que la narración del Génesis sea una historia literal. Por ejemplo, el relato de la creación en Génesis 1-2. La creación ciertamente ocurrió como obra soberana de Dios. Pero está claro que estos capítulos son historia pero no literal. Utiliza símbolos y una forma poética para expresar la verdad.

Igualmente los dos árboles, la serpiente y la fruta pueden ser símbolos poéticos para explicar la historia.

San Pedro Crisólogo, en sus sermones (serm. 117) nos dice acerca de este tema:

San Pablo nos dice que dos hombres dieron origen al género humano, a saber, Adán y Cristo...El primer hombre, Adán, fue un ser animado; el último Adán, un espíritu que da vida. Aquel primer Adán fue creado por el segundo, de quien recibió el alma con la cual empezó a vivir... El segundo Adán es aquel que, cuando creó al primero, colocó en él su divina imagen. De aquí que recibiera su naturaleza y adoptara su mismo nombre, para que aquel a quien había formado a su misma imagen no pereciera. El primer Adán es, en realidad, el nuevo Adán; aquel primer Adán tuvo principio, pero este último Adán no tiene fin. Por lo cual, este último es, realmente, el primero, como él mismo afirma: "Yo soy el primero y yo soy el último".

Ver también:

+ Jesucristo: Nuevo Adán; María: Nueva Eva

+ Catecismo 374 ss.

 

 

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