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En la liturgia, el agua es un símbolo exterior de la pureza interior. Se usa para bendecir objetos o personas indistintamente. El agua bendita tiene la facultad de atraer la gracia sobre sí misma.

El Bendicional nos dice: El agua es un elemento que gozó siempre en la Iglesia de gran veneración, y bendecida ritualmente evoca el recuerdo de Cristo, que representa la culminación de las bendiciones divinas. Él se llamó a sí mismo "agua viva" e instituyó el sacramento del agua, el bautismo, para regenerar a los hombres e injertarlos en Él.

El agua bendecida nos recuerda nuestro bautismo, en el cual nacimos de nuevo del agua y del Espíritu Santo, regeneración que Cristo nos mereció con su muerte y resurrección. "Siempre que seamos rociados con agua bendita o que nos santigüemos con ella, damos gracias a Dios por su don inexplicable, y debemos pedir su ayuda para vivir siempre de acuerdo con las exigencias del bautismo, sacramento de la fe, que un día recibimos"

Cuándo utilizamos el agua bendita?

+ El agua es esencial para la celebración del bautismo. Significa la limpieza del pecado. El Catecismo de la Iglesia Católica en el número 1214 nos dice:

"Este sacramento recibe el nombre de Bautismo en razón del carácter del rito central mediante el que se celebra: bautizar (baptizein en griego) significa "sumergir", "introducir dentro del agua"; la "inmersión" en el agua simboliza el acto de sepultar al catecúmeno en la muerte de Cristo de donde sale por la resurrección con El (cf Rm 6,3-4; Col 2,12) como "nueva criatura" (2 Co 5,17; Ga 6,15)."

+ En la Santa Misa, unas gotas de agua se mezclan con el vino para indicar la unión de Cristo y los fieles y la sangre y el agua que brotaron del corazón de Cristo en la cruz.

+ La bendición con agua se utiliza como signo que nos recuerda el bautismo. Se utiliza en la misa en ocasiones especiales, como la Vigilia Pascual, bodas y funerales. 

+ El agua bendita de uso más extendido es la que podemos encontrar en una pila a la entrada de las iglesias. La forma más común para bendecir a alguien (o a si mismo) con el agua bendita es hacer la señal de la cruz después de haber mojado levemente la punta de los dedos con ella. Se puede beber perfectamente y asperjar la casa o cualquier recinto con ella, siempre que se lleve a cabo con el debido respeto. Este agua es muy eficaz para alejar a los demonios, que para ellos es tan odiosa como si fuesen llamas líquidas, de ahí su uso en los exorcismos.

+ El agua bendita se utiliza también como sacramental para bendecir personas o artículos. Sobre lo que es un sacramental el Catecismo de la Iglesia Católica número 1670 nos dice: "Los sacramentales no confieren la gracia a la manera de los sacramentos, pero por la oración de la Iglesia preparan a recibirla y disponen a cooperar con la gracia divina que emana del misterio pascual de Cristo, de quien reciben su poder todos los sacramentos y sacramentales"

Cuándo se bendice el agua?

Durante la Vigilia Pascual tiene lugar la liturgia Bautismal que comienza con la bendición del Agua. El sacerdote que preside la celebración dice la siguiente oración:

Oh Dios cuyo hijo, al ser bautizado por Juan en el agua del Jordán, fue ungido con el Espíritu Santo; colgado en la cruz, vertió de su costado agua junto con sangre; y después de su resurrección mandó a sus apóstoles: “Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Mira ahora a tu Iglesia en oración y abre para ella la fuente del bautismo. Que esta agua reciba, por el Espíritu Santo, la gracia de tu Hijo, para que el hombre, creado a tu imagen y limpio en el bautismo, muera al hombre viejo y renazca como un niño a nueva vida por el agua y el Espíritu. (Mete el cirio pascual en el agua) Te pedimos Señor que el poder del Espíritu Santo, por tu hijo, descienda sobre el agua de esta fuente para que, los sepultados con Cristo en su muerte, por el bautismo resuciten con él a la vida. Por Jesucristo Nuestro Señor.

Además de realizarse en la vigilia pascual de modo solemne, la La bendición y aspersión del agua se hace normalmente los domingos, según el rito descrito en el Misal Romano.

Cuando la bendición del agua tiene lugar fuera de la celebración de la Misa, el sacerdote o el diácono usarán alguna de las oraciones que aquí se proponen, de modo que, respetando su estructura y los elementos principales, adapten la celebración a las circunstancias del momento.

El celebrante, con las manos extendidas, dice la oración de bendición:

Bendito seas, Señor, Dios todopoderoso, que te has dignado bendecirnos y transformarnos interiormente en Cristo, agua viva de nuestra salvación; haz, te pedimos, que los que nos protegemos con la aspersión o el uso de esta agua, sintamos, por la fuerza del Espíritu Santo, renovada la juventud de nuestra alma y andemos siempre en una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén.

Señor, Padre santo, dirige tu mirada sobre nosotros, que, redimidos por tu Hijo, hemos nacido de nuevo del agua y del Espíritu Santo en la fuente bautismal; concédenos, te pedimos, que todos los que reciban la aspersión de esta agua queden renovados en el cuerpo y en el alma y te sirvan con limpieza de vida. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén.

Oh Dios, creador de todas las cosas, que por el agua y el Espíritu diste forma y figura al hombre y al universo. R. Bendice y purifica a tu Iglesia.
Oh Cristo, que de tu costado abierto en la cruz hiciste manar los sacramentos de salvación. R. Bendice y purifica a tu Iglesia.
Oh Espíritu Santo, que, del seno bautismal de la Iglesia, nos haces renacer como nuevas criaturas. R. Bendice y purifica a tu Iglesia.

Después de la oración de bendición, el celebrante rocía con el agua bendecida a los presentes, diciendo, según las circunstancias: Que esta agua nos recuerde nuestro bautismo en Cristo, que nos redimió con su muerte y resurrección. R. Amén.

Santa Teresa de Avila tenía mucha devoción al agua bendita, devoción que está cimentada en la doctrina católica. Así explica santo Tomás en la tercera parte, cuestión 65 de la Suma Teológica: "El agua bendita y demás cosas consagradas no son sacramentos, porque no alcanzan el efecto de éstos, que es conseguir la gracia. Sin embargo disponen para los sacramentos, bien sea quitando un obstáculo, como el agua, que está ordenada contra las asechanzas del demonio y contra los pecados veniales" (a 1, 6). "El pecado venial se borra por ciertos sacramentales, como el agua bendita" (8).

Agua Bendita durante la cuaresma

El agua bendita no se debe quitar ni en adviento ni en cuaresma. La Congregación para el Culto Divino, en Marzo14 del 2000 especificó: "No está permitido quitar el Agua Bendita de las fuentes durante la temporada de la cuaresma." Según la congregación, los fieles deben servirse frecuentemente de los sacramentos y sacramentales también en el tiempo de cuaresma. Añadió que la práctica de la Iglesia es vaciar las fuentes de agua bendita para los días del Santo Triduum (Viernes, Sábado) en los que no se celebra la Santa Misa, en preparación para la Vigilia Pascual.

 

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