Basílica de San Pedro

Gran Jubileo
        del año 2000
  Puerta de gracia hacia un nuevo milenio

ROMA      
                                                         significado del emblema

JERUSALÉN Y EL MUNDO ENTERO

Qué es un año Jubilar | Indulgencias del Jubileo
Consagración Papal del mundo a la Virgen, Roma, Oct. 2000

" El jubileo, «año de gracia del Señor», es una característica de la actividad de Jesús
y no sólo la definición cronológica de un cierto aniversario
."
-Juan Pablo II
, Tertio Millennio Adveniente, #11.  

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La
Puerta
Santa

Documentos sobre el Jubileo 2000

Incarnationis Misterium  Bula de JP II para el jubileo, 11/98.
Tertio Millennio Adveniente  Carta Apostólica de preparación al Jubileo. 11/94
Novo Millenio Inuente Carta Apostólica al finalizar el jubileo. 1/01 
Documentos del Vaticano sobre el jubileo  
El Jubileo del Hijo es el Jubileo de la Madre -JPII

Temas en General

 Calendario
 
Oraciones al Padre, Hijo y Espíritu Santo  
 Consagración al Corazón Inmaculado en el jubileo
 Bendición de la puerta del hogar
 Peregrinación a lugares vinculados con la salvación
-JPII, 7/99
 ¿Cuándo comienzó el Tercer Milenio?

  ¿Qué hicieron otras comunidades para prepararse?



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fachada de San Pedro y la Virgen
Todos debemos celebrar y recibir las gracias del Gran Jubileo, aunque no se pueda viajar a Roma.   Cada diócesis asignará algunas iglesias de peregrinación.
¿No puede ir a Roma? -Visite desde aquí.
Roma      El Vaticano

JUBILEO 2000 
tomado de
-Incarnationis Mysterium

La entrada en el nuevo milenio alienta a la comunidad cristiana a extender su mirada de fe hacia nuevos horizontes en el anuncio del Reino de Dios. Es obligado, en esta circunstancia especial, volver con una renovada fidelidad a las enseñanzas del Concilio Vaticano II, que ha dado nueva luz a la tarea misionera de la Iglesia ante las exigencias actuales de la evangelización. En el Concilio, la Iglesia ha tomado conciencia más viva de su propio misterio y de la misión apostólica que le encomendó el Señor. Esta conciencia compromete a la comunidad de los creyentes a vivir en el mundo sabiendo que han de ser « fermento y el alma de la sociedad humana, que debe ser renovada en Cristo y transformada en familia de Dios ». Para corresponder eficazmente a este compromiso debe permanecer unida y crecer en su vida de comunión. El inminente acontecimiento jubilar es un fuerte estímulo en este sentido. El paso de los creyentes hacia el tercer milenio no se resiente absolutamente del cansancio que el peso de dos mil años de historia podría llevar consigo; los cristianos se sienten más bien alentados al ser conscientes de llevar al mundo la luz verdadera, Cristo Señor. La Iglesia, al anunciar a Jesús de Nazaret, verdadero Dios y Hombre perfecto, abre a cada ser humano la perspectiva de ser « divinizado » y, por tanto, de hacerse así más hombre. Éste es el único medio por el cual el mundo puede descubrir la alta vocación a la que está llamado y llevarla a cabo en la salvación realizada por Dios