Terrorismo

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Oraciones por el fin del terrorismo
Torres Gemelas NY, 11 de Sept, 2001
Guerrillas

Terrorismo: Actos de violencia ejecutados para infundir terror. Con frecuencia incluye el asesinato. Suele utilizarse como arma política. En la actualidad hay numerosos focos de terroristas en el mundo. Entre los países afectados están Colombia, Israel, Palestina, España y Estados Unidos. Pero el terrorismo en sus diferentes formas puede golpear en cualquier parte. 
 

La Iglesia condena fuertemente el terrorismo por ser radicalmente contrario al Evangelio.   

«La muerte de un ser humano no puede ser la solución a cualquier reivindicación y no puede hacer de los asesinos interlocutores del diálogo y de la paz» - Benedicto XVI, 29,VII;2005

Actos terroristas y represalias
"En el origen de estas oposiciones despiadadas hay, lamentablemente, situaciones objetivas de violación del derecho y de la justicia. Pero ni los actos terroristas ni las represalias, sobre todo cuando existen trágicas consecuencias para la población civil, pueden justificarse. Por caminos así –como la amarga experiencia demuestra— no se llega a resultados positivos."  -Benedicto XVI, 15,VII,06, ante el conflicto del Medio Oriente.

 Colaboración con el terrorismo no es lícita
«No es lícito colaborar de ningún modo con ETA [terroristas] ni con su entorno. Quienes lo hicieran no merecerían el nombre de cristianos».-El cardenal Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal, hablanod en nombre de los obispos de España, 23,IV,2001


Juan Pablo II ante el terrorismo

Combatir el terrorismo exige combatir sus causas -JPII, 8 Sept, 2002
El Fenómeno del Terrorismo -JPII, 8 Dic, 2001

La respuesta cristiana al terrorismo no es la violencia
Pide «no ceder a la lógica de la venganza y el odio»
Juan Pablo II, 8 septiembre 2004. Ciudad Vaticano.

«Estoy más convencido todavía hoy: mientras disminuyen las fuerzas del cuerpo, siento todavía más viva la fuerza de la oración».

"no cedan a la lógica de la violencia, de la venganza y del odio, es más, que perseveren en el diálogo... Es necesario romper esa cadena mortal que aprisiona y ensangrienta demasiados rincones del planeta. Los creyentes de todas las religiones pueden hacer mucho en este sentido".

"No cabe la menor duda de que se necesita firmeza y decisión para combatir a los agentes de muerte... Al mismo tiempo, sin embargo, es necesario comprometerse con todos los medios para desarraigar todo lo que favorece la afirmación del terror: en particular, la miseria, la desesperación y el vacío de los corazones".

"No tenemos que dejarnos vencer por el miedo que lleva a encerrarse en sí mismo y a reforzar el egoísmo de los individuos y los grupos"

"Se necesita el valor de globalizar la solidaridad y la paz"

"La guerra abre de par en par las puertas del abismo del mal. Con la guerra todo se hace posible, incluso lo que no tiene la más mínima lógica... Por este motivo, la guerra debe considerarse siempre como un fracaso: un fracaso de la razón y de la humanidad. Que surja cuanto antes, entonces, una sacudida espiritual y cultural que lleve a los hombres desterrar la guerra.


La responsabilidad de los cristianos
Jesucristo nos enseñó que: 1- El tiene todo poder, 2- Nosotros debemos propagar su reino de amor, 3-El estará con nosotros siempre hasta el fin del mundo (Cf. Mt 28,18-20).  En Cristo tenemos el poder para vencer a Satanás (Cf. Lc 10, 18), pero para lograrlo es necesario negarnos a nosotros mismos, tomar nuestra cruz y seguir a Jesús (Cf. Lc 14,27). 

El mal avanza porque los cristianos duermen
Jesús nos dijo: "Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y ser pisoteada por los hombres" Mateo 5,13.  Podemos deducir que el avance del mal en el mundo es el resultado de la falta de sal, la falta de luz. Los cristianos se han dejado seducir por el mundo. El grado de insolencia y de inmoralidad ha llegado a un grado intolerable. Muchos cristianos ya ni siquiera conocen el camino de la fe y la moral. Nos podríamos preguntar ¿que tendrá que ocurrir para que los que se llaman cristianos regresen a Dios?. ¿Como adquirirá este mundo sabor a Cristo?. (Ver: dormidos). Ni la tecnología, ni los ejércitos, ni la inteligencia nos podrán salvar. Solo podemos vencer al mal con el poder del bien, siendo verdaderos discípulos de Cristo.

Recordemos que estamos en batalla espiritual. Cuando el pecado se propaga Satanás tiene mas acceso al mundo. Pero la fe puede mover montañas y restituir la paz.

Resoluciones concretas ante el terrorismo

1-Tomar conciencia de la seriedad de nuestros tiempos y tener fe.
Ya han muerto miles de seres humanos y el peligro del terrorismo para todos es muy grande. El mundo libre ha sido profundamente traumatizado. No sabemos que ocurrirá con la economía ante semejante golpe, pero se esperan graves consecuencias que resultarán en gran cantidad de pérdidas de empleo. Ya han quebrado varias compañías, otras han empezado a despedir miles de empleados. En la actual economía global todos seremos afectados. No queremos ni exagerar ni minimizar, el cristiano enfrenta la realidad sin embagues porque lo sostiene su fe.  

2-Heroísmo y conversión.  Ante estos eventos debemos realizar que Cristo es la única respuesta. La impiedad y el pecado abren el paso al mal. En medio del terror han surgido verdaderos héroes que han respondido con gran entrega, muchos hasta dar sus vidas para salvar a otros. Ellos deben inspirarnos a renunciar a una vida facilona. Cristo nos llama a ser valientes hasta dar la vida por amor.

La lucha no es solo contra el enemigo externo sino principalmente contra nuestro propio pecado. El pecado de cada persona abre el camino al mal en el mundo. Pongamos todo nuestro corazón en Jesús para vivir nuestro compromiso cristiano de servicio a Dios y al prójimo.

3-Oración, ayuno y misericordia. Los Padres de la Iglesia nos enseñan que estas tres prácticas son inseparables. ¡Cuantas veces nos lo ha pedido la Virgen! En Fátima nos dijo que la oración puede parar la guerra. Debemos comprometernos a mas oración, disciplinarnos a orar diariamente. Restauremos la práctica de la oración diaria del rosario en familia. Oremos por las víctimas, por sus familias, por todos los que sufren, por la paz del mundo... El Papa el día del ataque terrorista nos exhortó a usar el escapulario.

Ante la barbarie de los terroristas no faltan los que dan paso al odio y la venganza. Quien odia se rebaja a si mismo a imitar a los terroristas que buscan la violencia y la muerte para justificar su causa. Los gobiernos tienen el deber de defenderse y proteger a sus ciudadanos, pero no por odio. No se puede justificar la matanza de civiles para vengarse de un mal.  La victoria esta en Cristo.

 4-Evangelizar. Los cristianos somos la sal de la tierra y la luz del mundo. ¿Estamos propagando el reino de Dios? El Papa que nos ha llamado a un renovado esfuerzo de evangelización. El futuro de la humanidad depende de que los corazones se abran al amor de Cristo. 

Preparémonos para grandes sacrificios. Dios quiera que en las pruebas crezca nuestra fe y demos gloria a Dios. No teman. Cristo está con nosotros y nos dará las gracias necesarias. Al final el Inmaculado Corazón triunfará.

5-Rechazar las falsas profecías  ¡Cuantos se dejan engañar por falta de discernimiento!


Una llamada urgente
Jesucristo, a través de Su Madre y del Papa, nos ha llamado con gran insistencia a la conversión y al retorno a la fe. Ese es el mensaje central de las apariciones de Fátima y muchas apariciones mas recientes ocurridas por el mundo entero (ej: Akita), también las apariciones de Jesús a Santa Faustina (primera persona canonizada en el año 2000). Debemos entrar entrar urgentemente en Su misericordia. Se trata de una llamada a una profunda renovación de la vida cristiana que es vida en el Espíritu Santo. ¿Que hemos hecho?

El domingo después de los ataques terroristas del 11 de septiembre la asistencia a la Santa Misa en nuestra parroquia aumentó 30%, otras parroquias reportan aumentos similares. Pero los cristianos deben entender que no es suficiente reaccionar solo en el momento de miedo para después regresar a lo mismo. Dios nos llama a un PROFUNDO ARREPENTIMIENTO Y A UNA RENOVACIÓN DE NUESTRA FE. ¿Como es posible que las fuerzas del mal sean tan comprometidas, dispuestas a cualquier sacrificio y nosotros los cristianos seamos tan flojos para seguir a Cristo? Ya lo dijo Jesús:

Los hijos de este mundo son más astutos con los de su generación que los hijos de la luz. Lucas 16,8

¡Pero con la gracia de Dios podemos convertirnos! Jesús quiere prender el fuego de su amor en nuestros corazones. ¿Lo deseas con todo tu corazón?, ¿Deseas tanto que reine el amor de Cristo como los terroristas desean que impere el terror?. 

El amor vencerá sobre el odio
No te excuses diciendo que no quieres caer en el fanatismo. Esa es excusa de cobardes y corazones mezquinos. La diferencia entre el cristianismo verdadero y el fanatismo es radical.  El cristianismo se fundamenta en el amor a Dios y a los hermanos, mientras que el fanatismo se alimenta del odio. Dios es amor, mas fuerte que todo el odio del mundo. Solo se conquista el odio con el amor de Dios.    

¿Como se explica que se cometan actos de odio y violencia en nombre de Dios y la religión?  Quienes los cometen no conocen a Dios. Dios es amor. El Papa, el día del ataque terrorista dijo: "Dios omnipotente y misericordioso, no te puede comprender quien siembra discordia, no te puede acoger quien ama la violencia" (Vaticano, 12 sept 01).  

Pero nosotros, los cristianos que vivimos en el occidente, debemos aceptar nuestra responsabilidad. ¿Hemos sido luz y sal?, ¿Hemos buscado con todo el corazón propagar el Evangelio, la justicia? Los países cristianos se han olvidado de Dios y caen cada vez mas en el paganismo.

No se puede vencer el mal con el odio. Ni ser resuelve el problema del terrorismo tan solo respondiendo con ataques militares. Cada uno de nosotros tiene mucho que hacer: buscar la conversión, tomarnos en serio la llamada a la santidad y a la evangelización. Debemos orar, hacer penitencia y reparar por los terroristas. 

"LA PAZ NO ESTA SEPARADA DE LA JUSTICIA, PERO SIEMPRE DEBE NUTRIRSE DE LA CLEMENCIA Y EL AMOR"  -JUAN PABLO II  (1996)   


Los obispos españoles ante el terrorismo
Nota de prensa de la Oficina de Información de la Conferencia Episcopal Española
25 de noviembre 2006 Fuente: ZENIT.org

Pasajes sobre el terrorismo de la instrucción pastoral «Orientaciones morales ante la situación actual en España»

Ante el interés suscitado en los medios de comunicación, y con el fin de que este texto sea conocido en su integridad, la Oficina de Información de la Conferencia Episcopal Española adelanta el epígrafe sobre el terrorismo, correspondiente a la Instrucción Pastoral Orientaciones morales ante la situación actual en España, Instrucción que se presentará a lo largo de la próxima semana:

5. El terrorismo
65. Todos los Obispos españoles hemos recordado en diversas ocasiones la neta enseñanza de la moral católica respecto de un fenómeno tan inhumano como el terrorismo36. Llamamos terrorismo a la práctica del crimen y de cualquier género de extorsión con el fin de conseguir objetivos políticos, sociales o económicos mediante el terror, con la paralización y el sometimiento de la población y de las instituciones legítimas. Tal práctica es intrínsecamente perversa, del todo incompatible con una visión moral de la vida, justa y razonable. No sólo vulnera gravemente el derecho a la vida y a la libertad, sino que es muestra de la más dura intolerancia y totalitarismo.


66. Como ciudadanos y como cristianos deseamos ardientemente el fin de toda actividad terrorista, que tan duramente ha castigado durante casi cuarenta años no sólo al País Vasco y a Navarra, sino a toda España. El gobierno, los partidos políticos y todas las instituciones estatales tienen que trabajar conjuntamente, con todos los medios legítimos a su alcance, para que llegue cuanto antes el fin del terrorismo. Todos están obligados a anteponer la unión contra el terrorismo a sus legítimas diferencias políticas o estratégicas. A nadie le es lícito buscar ninguna ventaja política en la existencia de esta dura amenaza. Las instituciones sociales y religiosas, y cada ciudadano, estamos, por nuestra parte obligados, a prestar nuestra colaboración específica en este inaplazable empeño. Exhortamos de nuevo a rogar a Dios por el fin del terrorismo y la conversión de los terroristas.

67. Al tratar este asunto, queremos expresar nuestro afecto, nuestro respeto y nuestra sincera solidaridad con las víctimas, con sus familiares y amigos, con todas las personas que han sufrido directa o indirectamente los golpes del terrorismo. Y agradecemos los esfuerzos justos de tantas personas e instituciones encaminados a la desaparición del terrorismo y a la reconciliación. Al mismo tiempo, proclamamos que es objetivamente ilícita cualquier colaboración con los terroristas, con los que los apoyan, encubren o respaldan en sus acciones criminales.

68. Una sociedad que quiera ser libre y justa no puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político legítimo de ningún sector de la población, ni puede tenerla como interlocutor político. Los eventuales contactos de la autoridad pública con los terroristas han de excluir todos los asuntos referentes a la organización política de la sociedad y ceñirse a establecer las condiciones conducentes a la desaparición de la organización terrorista, en nuestro caso, de ETA. La exigencia primordial para la normalización de la sociedad y la reconciliación entre los ciudadanos es el cese absoluto de toda violencia y la renuncia neta de los terroristas a imponer sus proyectos mediante la violencia. La justicia, que es el fundamento indispensable de la convivencia, quedaría herida si los terroristas lograran total o parcialmente sus objetivos por medio de concesiones políticas que legitimaran falsamente el ejercicio del terror. Una sociedad madura, y más si está animada por un espíritu cristiano, podría adoptar, en algunos casos, alguna medida de indulgencia que facilitara el fin de la violencia. Pero nada de esto se puede ni se debe hacer sin que los terroristas renuncien definitivamente a utilizar la violencia y el terror como instrumento de presión.

69. El terrorismo no produce sólo daños materiales y desgracias personales y familiares; genera también en la sociedad un grave deterioro moral. La vida, la integridad física y la dignidad de las personas se convierten en moneda de cambio de objetivos políticos; la fuerza tiende a convertirse en factor decisivo en la organización de la vida pública; el que piensa de otra manera no es sólo un adversario, sino que se convierte también en enemigo. Por eso, la respuesta de la sociedad frente a la amenaza terrorista no podrá ser suficientemente firme y efectiva, mientras no se apoye en una conciencia moral colectiva sólidamente arraigada en el reconocimiento de la ley moral que protege la dignidad y la libertad de las personas. En esta tarea la Iglesia y los católicos queremos ofrecer resueltamente nuestra mejor colaboración.
ZS06112504
 

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