

Foto: corazones.org |
INMIGRANTES: nuestros hermanos
Padre Jordi Rivero. Edición:
29-10-07
1ro de
Mayo: San José obrero.
Día de oración y educación sobre la reforma
de inmigración y justicia. Designado "jornada de esperanza" por los
obispos de USA. San José
"se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a
Egipto". -Mateo 2,14
Enseñanzas bíblicas
sobre el inmigrante o forastero>>
Oración por los inmigrantes>>
Obispos
de USA sobre los inmigrantes
Los graves
problemas por los que atraviesan los países sigue causando un inmenso
flujo migratorio. Existen en el mundo 175 millones de emigrantes y 40
millones de refugiados en el extranjero y desplazados en su propio
país. (Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes e
Itinerantes, Nov. 2003),
Es
incalculable el sufrimiento de los inmigrantes.
-Separación de la familia, a veces por muchos años. A veces
la separación conduce a la destrucción de la familia.
-Explotación laboral. Sueldos de miseria, trabajos peligrosos sin
protección, falta de seguro, humillaciones, miedo, inestabilidad.
¿Quienes abusan de los
inmigrantes?
-Abusadores somos todos cuando no somos solidarios con el
sufrimiento de nuestros hermanos o cuando nos aprovechamos de su
precaria situación. Todos hemos pecado. La explotación y el desprecio
también ocurre entre los de la misma etnia. El mal surge del corazón del hombre y no del color de su piel o su etnia. Los
hispanos también debemos hacer examen de conciencia en vías a ser mas
justos y respetuosos con nuestros hermanos inmigrantes. Hay que
reconocer que si no fuera por la explotación y corrupción de
nuestros países, no tendríamos necesidad de emigrar.
Busquemos la justicia y la misericordia pero sin ser manipulados
En USA se debate una reforma a favor de los inmigrantes. Es muy
necesaria. Pero no permitamos que sea manipulada para fomentar enemistad
entre hispanos y anglos. Eso solo incitaría una polarización y
produciría mas incomprensión. USA tiene una larga tradición de acogida
al inmigrante. Debemos apreciarlo y trabajar para que esa tradición se
actualice y se aplique en leyes favorables para los inmigrantes de hoy.
Recordemos que en América, con la excepción de los indios nativos, todos
somos inmigrantes o descendientes de inmigrantes. Todos tenemos derechos
y responsabilidades hacia la nación que nos acoge. La gran mayoría de
los inmigrantes son respetuosos de las leyes y aportan con su trabajo al
bien de la sociedad.
La iglesia continúa la
misión encomendada por Jesús a favor de los inmigrantes no solo de
palabra sino con un extenso apostolado de acogida en las comunidades y a
través de sus servicios sociales. El trabajo no se le puede relegar solo
a las instituciones de la Iglesia. Cada bautizado debe ser solidario con
sus hermanos inmigrantes. Trabajamos no para fomentar una lucha entre
grupos de intereses opuestos sino para evangelizar a todos.
La
doctrina social de la Iglesia defiende a los inmigrantes.
-Rerum Novarum
del Papa León XIII estableció que las personas tienen el derecho de
trabajar para sobrevivir y mantener sus familias.
-El Papa Pío XII en la constitución apostólica Exsul Familia
(Sobre el cuidado espiritual del migrante) reafirmó que los migrantes
tienen el derecho a una vida de dignidad y por lo tanto el derecho de
migrar.
-Juan XXIII en
Pacem in Terris (Paz en la Tierra) y Juan Pablo II enseñaron
sobre el derecho de migrar y emigrar.
Juan
Pablo II lanzó (20 Nov 2003) un
llamamiento a promover «la dignidad del hombre, del emigrante
y del refugiado» urgiendo a los
Estados a que se adhieran a la Convención Internacional para la
Protección de los Derechos de los Trabajadores Emigrantes y sus
Familias.
«La labor de promover el bienestar de los numerosos hombres y mujeres
que por diversas razones no viven en sus tierras representa un vasto
campo para la nueva evangelización, a la que está llamada toda la
Iglesia»
Existe el derecho
a emigrar y el derecho a no emigrar
Juan Pablo II. 23-XII-03.
Del mensaje para
la Jornada Mundial de las Migraciones, 2004
Derecho a no emigrar: «crear
condiciones concretas de paz, en lo que concierne a los emigrantes y
refugiados, significa comprometerse seriamente para salvaguardar ante
todo el derecho a no emigrar, es decir, a vivir en paz y dignidad en la
propia patria».
«Gracias a una atenta administración local y nacional, a un comercio más
equitativo, a una solidaria cooperación internacional, hay que ofrecer a
todo país la posibilidad de asegurar a sus habitantes, además de la
libertad de expresión y de movimiento, la posibilidad de satisfacer sus
necesidades fundamentales»
El papa mencionó «la comida, la salud, el trabajo, la casa, la
educación, sin las cuales mucha gente se ve en la obligación de emigrar
por la fuerza».
Derecho a emigrar: «existe también
el derecho a emigrar». «El fundamento de este derecho es el destino
universal de los bienes de este mundo». Cita Encíclica
Mater et magistra, #30 y 33.
«Corresponde obviamente a los gobiernos reglamentar los flujos
migratorios en el pleno respeto de la dignidad de las personas y de las
necesidades de sus familias, teniendo en cuenta las exigencias de las
sociedades que acogen a los inmigrantes»
«En este sentido, existen ya acuerdos internacionales que tutelan a los
que emigran, así como a quienes buscan refugio o asilo político en otro
país. Son acuerdos que siempre pueden ser ulteriormente perfeccionados»
Las
Migraciones Pueden Ser un Factor de Paz y No de Guerra.
Juan Pablo II. 23-XII-03.
Del mensaje para la Jornada
Mundial de las Migraciones, 2004
Para ello se requiere respetar a los emigrantes y que éstos se
integren y respeten el patrimonio cultural de las poblaciones que los
acogen.
Citas del discurso del Papa
«Cuando las "diferencias" se encuentran integrándose, dan vida a una
"convivencia de las diferencias"»
«Se redescubren así los valores comunes a toda cultura, capaces de unir
y no de dividir; valores que hunden sus raíces en un mismo "humus"
humano», añade.
«Esto ayuda al establecimiento de un diálogo provechoso para construir
un camino de tolerancia recíproca, realista y respetuosa de las
peculiaridades de cada quien. Con estas condiciones, el fenómeno de las
migraciones ayuda a cultivar el "sueño" de un porvenir de paz para toda
la humanidad».
«Es lo que sucede cuando los emigrantes son tratados con el debido
respeto de la dignidad de toda persona; cuando se favorece con todos los
medios la cultura de la acogida y la cultura de la paz, que armoniza las
diferencias y busca el diálogo, sin caer en formas de indiferencia
cuando los valores están en cuestión».
«Esta apertura solidaria se convierte en ofrecimiento de paz y en
condición de paz»
«Si se favorece una integración gradual de todos los emigrantes, en el
respeto de su identidad, manteniendo al mismo tiempo el patrimonio
cultural de las poblaciones que los acogen, se corre menos el riesgo de
que se concentren formando verdaderos y propios guetos, en los que
quedan aislados del contexto social, terminando a veces por alimentar
incluso el deseo de conquistar paulatinamente el territorio».
«¡Nadie puede quedar indiferente ante las condiciones que experimentan
columnas enteras de emigrantes!»
«Está aumentando cada vez más la convicción de que es necesario combatir
el mal de la guerra en su raíz, pues la paz no es sólo la ausencia de
conflictos, sino un proceso dinámico y participativo a largo plazo, que
involucra a todos los ámbitos sociales, desde la familia hasta la
escuela, así como a las diferentes instituciones y organismos nacionales
e internacionales», explica.
«Juntos podemos y debemos construir una cultura de paz, adecuada para
prevenir el recurso a las armas y a toda forma de violencia. Por este
motivo se han de alentar los gestos y los esfuerzos concretos de perdón
y de reconciliación; es necesario superar contrastes y divisiones que de
lo contrario se perpetuarían sin solución posible».
«Se ha de reafirmar con vigor que no puede haber auténtica paz sin
justicia y sin respeto de los derechos humanos. De hecho, existe un
íntimo lazo entre justicia y paz»
El Papa pide no ver a los emigrantes como
competidores
A los emigrados les invita a respetar las leyes del Estado que les acoge.
17 Nov. 2002
Citas del discurso del Papa:
Vivimos en una época de profundos cambios que afectan a personas, grupos
étnicos y pueblos. También hoy se registran graves desigualdades,
especialmente entre el norte y el sur del mundo.
Esto hace que la tierra, convertida cada vez más en una "aldea global",
sea por desgracia para unos un lugar de pobreza y de privaciones,
mientras en las manos de otros se concentran grandes riquezas. En este contexto, el "otro" corre
el riesgo de ser considerado con frecuencia como un competidor, sobre
todo si es "diverso" por idioma, nacionalidad y cultura.
Por este motivo, es importante que se difunda el espíritu de acogida,
que hay que traducir en comportamientos sociales de atención
especialmente a quien está en la necesidad. Cada quien es llamado a
contribuir para mejorar el mundo, comenzando por el propio ámbito de
vida y de acción.
(El Papa pidió a las familias, asociaciones, comunidades
eclesiales y civiles que) se conviertan cada vez más en escuelas de
hospitalidad, de convivencia civil, de diálogo fecundo.
Por su parte, los inmigrantes deben saber respetar las leyes
del Estado que los acoge y contribuir así a una mejor integración en el
nuevo contexto social.
En Cristo, al acoger a todo hombre, Dios se ha hecho "emigrante" por
las sendas del tiempo para llevar a todos el Evangelio del amor y de la paz. Al contemplar este misterio, ¿cómo es
posible no abrirse a la acogida y reconocer que todo ser humano es hijo
del único Padre celestial y, por tanto, hermano nuestro?.
El inmigrante y
forastero en la Biblia
Antiguo Testamento
Dios
quiso que Israel siempre recordara su origen de inmigrante
Deuteronomio 26,5
Tú pronunciarás estas palabras ante Yahveh tu Dios: "Mi padre era un
arameo errante que bajó a Egipto y residió allí como inmigrante siendo
pocos aún, pero se hizo una nación grande, fuerte y numerosa."
Por eso
el inmigrante ha de ser bien tratado:
Exodo 22,20
No maltratarás al forastero, ni le oprimirás, pues forasteros fuisteis
vosotros en el país de Egipto.
Exodo 23,9
No oprimas al forastero; ya sabéis lo que es ser forastero, porque
forasteros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto.
Levítico
19,33
Cuando un forastero resida junto a ti, en vuestra tierra, no le
molestéis.
Jeremías
22,3
Así dice Yahveh: Practicad el derecho y la justicia, librad al oprimido
de manos del opresor, y al forastero, al huérfano y
a la viuda no atropelléis; no hagáis violencia ni derraméis sangre
inocente en este lugar.
Zacarías
7,10
No oprimáis a la viuda, al huérfano, al forastero, ni al pobre; y no
maquinéis mal uno contra otro en vuestro corazón.
Cf.
Malaquías 3,5
La ley
debe ser la misma para el nativo que para el inmigrante:
Exodo 12,49
Una misma ley habrá para el nativo y para el forastero que habita en
medio de vosotros.»
Números
15,16
Una sola ley y una sola norma regirá para vosotros y para el forastero
que reside entre vosotros.
La ley obliga a
proveer por los inmigrantes
Levítico 19,10
Tampoco harás rebusco de tu viña, ni recogerás de tu huerto los frutos
caídos; los dejarás para el pobre y el forastero. Yo, Yahveh, vuestro
Dios.
Levítico
23,22
Cuando cosechéis la mies de vuestra tierra, no siegues hasta el borde de
tu campo, ni espigues los restos de tu mies; los dejarás para el pobre y
para el forastero. Yo, Yahveh, vuestro Dios.
La ley exige que se ame al forastero
Levítico 19,34
Al forastero que reside junto a vosotros, le miraréis como uno de
vuestro pueblo y lo amarás como a ti mismo; pues forasteros fuisteis
vosotros en la tierra de Egipto.
Deuteronomio
10,19
Amad al forastero porque forasteros fuisteis vosotros en el país de
Egipto.
El
forastero es incluido en la vida de la comunidad
Deuteronomio
16,14
Durante tu fiesta te regocijarás, tú, tu hijo y tu hija, tu siervo y tu
sierva, el levita, el forastero, el huérfano y la
viuda que viven en tus ciudades.
Dios ama
al forastero y lo defiende
Deuteronomio
10,18
(Dios) ue hace justicia al huérfano y a la viuda, y ama al forastero, a
quien da pan y vestido.
Deuteronomio 27,19
Maldito quien tuerza el derecho del forastero, el huérfano o la viuda.
Salmos 146,9
Yahveh protege al forastero,
a la viuda y al huérfano sostiene.
mas el camino de los impíos tuerce;
El
forastero debe también conocer y obedecer a Yahveh
Deuteronomio
31,12
Congrega al pueblo, hombres, mujeres y niños, y al forastero que vive en
tus ciudades, para que oigan, aprendan a temer a
Yahveh vuestro Dios, y cuiden de poner en práctica todas las palabras de
esta Ley.
El inmigrante y
forastero según el Nuevo Testamento
Jesús fue refugiado en
Egipto
(José) se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a
Egipto. -Mateo 2,14
Jesús no fue aceptado por
su propio pueblo (Cf. Jn 1,11).
Jesús fue un predicador
itinerante que no tenía donde reclinar su cabeza:
Dícele Jesús: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo
nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.»
-Mateo 8,20
Jesús nos manda a ser
misericordiosos con los forasteros
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán
misericordia. -Mateo 5,7
Lo que haces a los mas
pequeños lo haces a Jesús.
Y él entonces les responderá: "En verdad os digo que cuanto
dejasteis de hacer con uno de estos más pequeños, también
conmigo dejasteis de hacerlo." -Mateo 25,45
Jesús resucitado camina con los discípulos hacia Emaus sin
identificarse. Solo cuando lo acogieron y partió el pan con ellos lo
reconocieron (Cf. Lc.24,13-15)
Acoger al
forastero es necesario para salvarse
Jesús sobre el juicio final: Mateo 25,35 "Porque tuve
hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era
forastero, y me acogisteis"
Pero los que no acogieron al forastero se condenan Cf. Mt 25,
38-44
En la
comunidad cristiana los forasteros han de ser amados
Querido, te portas fielmente en tu conducta para con los hermanos, y eso
que son forasteros. -III Juan 0,5