
El óbolo de San
Pedro
03/07/07
El óbolo de San Pedro es
una colecta anual para el mantenimiento de la Santa
Sede y las caridades del Papa. Se recoge entre los católicos
de todo el mundo. En las
palabras del Papa:
El Óbolo de San
Pedro es la expresión más típica de la participación de todos
los fieles en las iniciativas del Obispo de Roma en beneficio de
la Iglesia universal. Es un gesto que no sólo tiene valor
práctico, sino también una gran fuerza simbólica, como signo de
comunión con el Papa y de solicitud por las necesidades de los
hermanos; y por eso vuestro servicio posee un valor muy eclesial
-Benedicto XVI a los Socios del Círculo de San Pedro, 25 de
febrero de 2006.
La Iglesia nunca
puede sentirse dispensada del ejercicio de la caridad como
actividad organizada de los creyentes y, por otro lado, nunca
habrá situaciones en las que no haga falta la caridad de cada
cristiano individualmente, porque el hombre, más allá de la
justicia, tiene y tendrá siempre necesidad de amor -Encíclica
Deus caritas est, 25 de diciembre de 2005 n. 29.
Entre las obras
realizadas recientemente gracias al Óbolo de San Pedro, se
encuentran la ciudad de los muchachos «Nazareth» en Mbare (Ruanda),
el hospital San Vicente de Paola en Sarajevo, la aldea para
huérfanos del sida en Kenia, el hospital «Redemptoris Mater» en
Armenia, las actividades de la Fundación «Populorum progressio» para
los campesinos y los indígenas de Latinoamérica y de la Fundación
Juan Pablo II para el Sahel.
Es un
deber de todo católico aportar, según sus posibilidades al
mantenimiento de la Iglesia y sus obras de caridad que hace en nombre
de todos los católicos.
Muchos creen que la Iglesia es rica. No
es cierto ya que, aunque las maravillosas iglesias son de valor
incalculable, estas son patrimonio de la humanidad y no producen
dinero. Mas bien cuesta mantenerlas. Mas info:
obolo.sp@segstat.va. Pueden enviarse donativos «on-line»
visitando la página
www.vatican.va/roman_curia/secretariat_state/obolo_spietro/documents/index_sp.htm.
Historia
La
colecta del óbolo de San Pedro se originó en
Inglaterra en el siglo VIII como un
impuesto de un centavo sobre los propietarios de
tierra de cierto valor. Era
conocido en el mundo anglo-sajón con el nombre de Romfeoh.
Según una tradición, el óbolo de San Pedro
lo recogió por primera vez el Rey Offa de
Mercia, quien confirmó el regalo a los legados papales en el Sínodo de
Chelsea (787). Otra
tradición cuenta que el óbolo de San Pedro se originó con el
Rey Alfredo el Grande de Wessex, que impuso el
impuesto en todo el imperio inglés en el 889.
El óbolo fue decayendo hasta ser abolido por el
Rey Enrique VIII en el 1534. La colecta comenzó de
nuevo en el siglo XIX para ayudar al Papa
Pío IX que se encontraba exilado en
Gaeta desde el 1848.
Al perder la Iglesia los Estados Papales en el
1870, el óbolo de San Pedro se convirtió en una de las fuentes más
importantes de ingreso de la Santa Sede. En la
actualidad esta colecta se hace en todo el
mundo como petición anual de los Obispos.