Pecado

Ver también: Pecados capitales; Pecados contra el Espíritu Santo; Culpa; Tentación

El pecado no es un tema agradable. Es como hablar del cáncer con la diferencia que TODOS tenemos pecado y, si no se sana, el diagnóstico es muerte eterna. La buena noticia es que Cristo vino para perdonar y sanar. Pero requiere de nuestra cooperación.

El pecado original lo heredamos de nuestros padres. Es un estado que implica carencia de la gracia de Dios, causa desorden en nuestras vidas inclinándonos al pecado actual. El pecado original es voluntario, no por un acto personal voluntario nuestro, sino por un acto de la voluntad de Adán. Ver Pecado Original>>>

El pecado actual es todo acto voluntario de pensamiento, palabra, obra u omisión contrario a la recta razón. Quien peca gravemente o mortalmente y no se arrepiente adecuadamente comienza a vivir una vida permanentemente alejada de Dios. El acto pasa, pero el alma del pecador continúa en estado de pecado: manchada y privada de la gracia. Se le llama "estado de pecado" (maccula peccati, reatus culpae Sto. Tomás (I-II:87:6). Este estado continúa hasta que la penitencia restaure el orden.

Pecado Formal: acciones hechas libremente y con conocimiento de que son contrarias a Dios.

Pecado Material: acciones que son objetivamente pecaminosas pero se realizan sin culpa personal porque el autor carece de libertad o es ignorante del mal que hace. 

Pecado Mortal: separa a la persona de la amistad con Dios o intensifica el alejamiento que la persona ya tiene. Implica un pecado grave que se hace con suficiente conocimiento y libertad; la consecuencia es la perdida de la gracia santificante y la participación de la vida divina que Cristo nos mereció. Además pierde todos los méritos adquiridos por los actos buenos realizados anteriormente y deja de ser heredero del Reino. Morir así es enfrentarse con el juicio de Dios y con la separación eterna de Dios = Infierno.

No todos los pecados son igualmente graves. Santiago 3,2  "Porque todos cometemos muchos errores.."  El juicio sobre la gravedad del pecado no se basa en la opinión popular sino de la enseñanza de la Iglesia.

Pecado Venial: es una ofensa que no rompe la relación con Dios pero si la debilita. Quien no lucha contra estos pecados se hace mas vulnerable al pecado mortal. Se trata de una negligencia o vacilación o tropiezo en el seguimiento de Cristo.

Ej: descuido en observar una promesa de hacer algún ligero favor a un amigo, cuando tal descuido puede contrariar pero no perjudicar. Otro ejemplo sería violar una responsabilidad grave pero solo en un pequeño grado. Un pecado venial es el mayor de todos los males fuera del pecado mortal.

El pecado lleva a mas pecado
Todo acto de amor y de fe por el cual se vuelve a Dios no es un acto aislado sino que tiene raíces en respuestas anteriores a las gracias, análogamente el pecado mortal ordinariamente tiene raíces en actos anteriores de infidelidad.

Dios nos espera para perdonarnos si tan solo confiamos en su misericordia, nos arrepentimos y nos confesamos.


 

¿Por que decimos que el pecado está principalmente en la intención y no en la acción en sí?

RESPUESTA
El
pecado es una opción deliberada (libre) y conscientemente elegida, contra la voluntad de Dios. Cuando se toma esa opción ya se está en pecado aunque no se haya ejecutado exteriormente. Por eso se puede pecar de pensamiento y de omisión.   

El pecado de Adán y Eva fue separarse de Dios para convertirse ellos mismo en dioses.

“Dios sabe que en el momento que comáis la fruta vuestros ojos se abrirán y seréis como dioses” (Génesis 3:5)

Ser como dioses significa ser la autoridad suprema, jueces supremos del bien y del mal. Es una actitud del corazón.
Puede que en teoría aun se acepten las enseñanzas de Cristo, PERO estas quedan en efecto nulificadas porque la soberbia ha cegado el discernimiento. Entonces la interpretación personal justifica el deseo de pecar y no se deja iluminar por la enseñanza de la Iglesia. Podemos entonces decir que tenemos "buena intención" cuando en verdad solo es buena según nuestro falso juicio.

La rebelión del corazón contra Dios es la esencia de nuestro pecado. Claro que los hechos externos son muy importantes y manifiestan el pecado del corazón.

No se debe confundir la tentación con el pecado. El demonio nos invita a pecar (tentación), pero podemos resistir y vencer. Jesús también fue tentado pero rechazó al demonio. Quien resiste la tentación abrazando la cruz y confiando en Dios, se fortalece y vence al demonio.

Pecamos cuando asentimos a la tentación, aunque solo quede en la mente.

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Las  Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María