
RELIQUIA
Etim. latín: reliquiae,
restos
Ver también:
Santos |
Incorruptos

International Crusade of Holy Relics
|

Holy
Relics
Reliquia: Un
objeto asociado a un santo (o con una persona considerada santa pero aún
no canonizada).
Las reliquias pueden ser de tres grados:
1er grado:
un fragmento del cuerpo.
2do grado: un fragmento de su ropa
o de algo que el santo usaba durante su vida (rosario, Biblia, cruz,
etc.). También objetos asociados con el sufrimiento de un mártir.
3er grado: cualquier objeto que
ha sido tocado a una reliquia de primer grado o a la tumba de un santo.
Declaraciones
de la
Iglesia sobre las
reliquias:
· La
Iglesia aprueba la veneración de reliquias auténticas. (Concilio de
Trento)
· Ley
Canónica,
#1190.
1. Está terminantemente prohibido vender reliquias sagradas.
2. Las reliquias insignes así como aquellas otras que gozan de gran
veneración del pueblo no pueden en modo alguno enajenarse
válidamente o trasladarse a perpetuidad sin licencia de la Sede
Apostólica.
Ver:
simonía.
· "Debe
observarse la antigua tradición de colocar bajo el altar fijo
reliquias de Mártires o de otros Santos, según las normas
litúrgicas". Canon #1237.
PREGUNTA
SOBRE LAS RELIQUIAS
¿Por
qué los católicos creen
en reliquias de santos cuando la Biblia enseña que sólo debemos
recurrir a Jesucristo?
RESPUESTA:
Estamos de acuerdo que todo poder viene de Jesús.
Pero la Biblia enseña que Jesús confirió su poder a
los suyos
para que cooperen con El.
Convocando a los Doce, les dio autoridad y poder sobre todos los
demonios, y para curar enfermedades. Lucas 9,1
Dice Jesús: "Mirad: os he dado potestad para pisotear
serpientes y escorpiones y todo el ejército del enemigo. Y no os
hará daño alguno." Lucas 10,20
Desde el principio los cristianos acudieron a los Apóstoles para con
ellos acercarse a Jesús.
Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión,
a la fracción del pan y a las oraciones. El temor se apoderaba de
todos, pues los apóstoles realizaban muchos prodigios y señales.
Hechos 2,42-43
No
solo
los
Apóstoles sino
también todos los miembros de la Iglesia podemos y debemos ayudarnos
mutuamente ya que somos un cuerpo en Jesucristo. Esta facultad de
ayudarnos no termina
con la muerte.
Los santos en el cielo tienen aun mas poder por su unión mas íntima
con Cristo. Ver:
Comunión de los santos.
En cuanto a las reliquias
Las
reliquias representan a la persona con la que está asociada.
Recordemos la mujer enferma que acudió a Jesús y tocó
su manto:
"habiendo oído lo que se decía de Jesús, se acercó
por detrás entre la gente y tocó su manto. Pues decía: «Si logro
tocar aunque sólo sea sus vestidos, me salvaré.» Inmediatamente se
le secó la fuente de sangre y sintió en su cuerpo que quedaba sana
del mal." Marcos 5,27-29.
Ella no tocó el manto por el valor
intrínseco del manto sino por tocar a Jesús. De la misma forma,
tocamos las reliquias y las veneramos no por ellas mismas sino por
el santo al que representan.
Dios puede concedernos milagros por intercesión de los santos, pero
más importante es acercarnos a los santos para inspirarnos en sus
vidas e imitarlos con el deseo de también nosotros vivir en santidad
y llegar al cielo.
Vosotros, en cambio, os habéis acercado al monte Sión, a la ciudad
de Dios vivo, la Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles,
reunión solemne y asamblea de los primogénitos inscritos en los
cielos, y a Dios, juez universal, y a los espíritus de los justos
llegados ya a su consumación. -Hebreos 12, 22-23
Las reliquias en la Biblia
· Eliseo
recibe de Elías el manto con el cual hace milagros (Cf. II
Reyes 2, 9-14).
· Un
muerto resucita al tocar los huesos de Eliseo: "Estaban unos
sepultando un hombre cuando vieron la banda y, arrojando al hombre
en el sepulcro de Eliseo, se fueron. Tocó el hombre los huesos de
Eliseo, cobró vida y se puso en pie."
II Reyes 13,21
· "Dios
obraba por medio de Pablo milagros no comunes, de forma que bastaba
aplicar a los enfermos los pañuelos o mandiles que había
usado y se alejaban de ellos las enfermedades y salían los espíritus
malos".
Hechos 19,11-12
En estos tres casos las reliquias de hombres santos fueron
instrumentos para obrar milagros. Jesús prometió a los Apóstoles que
harían milagros. Dios puede utilizar las cosas naturales de forma
sobrenatural. Cf. Tb. 11, 7-15.
No sólo reliquias sino que hasta la
sombra de Pedro curaba a
los enfermos: "hasta tal punto que incluso sacaban los enfermos a
las plazas y los colocaban en lechos y camillas, para que, al pasar
Pedro, siquiera su sombra cubriese a alguno de ellos." Hechos 5,15.
Dos versículos después vemos que los fariseos llenos de envidia ante
los milagros se opusieron a estas prácticas.
Las reliquias
en los primeros siglos de la
Iglesia
La Carta de los fieles de la Iglesia de Esmirna, año 156 A.D. es
representativa de la veneración a los mártires: "Tomamos los huesos,
que son más valiosos que piedras preciosas y más finos que oro
refinado, y los pusimos en un lugar apropiado, donde el Señor nos
permitirá reunirnos"
San Jerónimo (siglo IV)
esbozó en su Carta a Ripparium las razones por las que se veneran
las reliquias: “No rendimos culto y no adoramos por temor a hacerlo
a las creaturas en vez de al Creador, pero veneramos las reliquias
de los mártires para adorarle más a El, dueño y Señor de los
mártires”.
San Gregorio de Nyssa (siglo IV) describe
en su Panegírico a San Teodoro Mártir el significado y la vivencia
de tocar las reliquias: “Sólo los que han experimentado la felicidad
de tocar las reliquias y han obtenido sus peticiones pueden saber
cuán deseable es y qué gran recompensa”.
San Agustín de
Hippo (siglo V) en su libro La Ciudad de Dios dice: “Está claro
que quien tiene afecto por alguien venera lo que queda de ésa
persona tras su muerte, no sólo su cuerpo sino partes de él e
incluso cosas externas, como sus ropas. Entonces, en memoria de
ellos [los santos] debemos de honrar sus reliquias, principalmente
sus cuerpos, que eran templos del Espíritu Santo”.
Nuestra cultura tiende a ser práctica y perder de vista el valor de
los símbolos. Sin embargo, aun guardamos recuerdos de seres
queridos. Para el cristiano esos son los santos.
Errores que se deben evitar en relación a las reliquias:
1- Creer que las reliquias tienen poder por sí mismas.
Esto sería magia y superstición. Nuestra atención al venerarlas está
en el santo.
2-
Exagerar la importancia de las reliquias en la Iglesia.
Las reliquias pueden ser una ayuda a la fe pero no son parte central
de ella.
3-
Despreciarlas o dudar que Dios pueda utilizar sus instrumentos
escogidos para hacer milagros según sus designios. Ejemplo:
¿Acaso necesitaba Dios darle una vara a Moisés para hacer milagros?
No. Dios no necesita ni de la vara ni de Moisés, pero Dios sí ha
querido valerse de ambos.
4-
Comerciar con reliquias, falsificarlas, explotar a los
ingenuos. Sin duda se han cometido excesos de este tipo. San
Agustín (+430) denunció a impostores vestidos como monjes que
vendían reliquias falsas. El Papa San Gregorio (+604) prohibió la
venta de reliquias y la perturbación de tumbas en las catacumbas. A
pesar de ello se cometieron muchos abusos.
Los protestantes, en vez de rechazar los abusos
rechazaron las reliquias en general. El Concilio de Trento (1563)
defendió la invocación a los santos, la veneración de las reliquias
y las tumbas de los santos.
Dios continúa hoy haciendo milagros y se deleita de hacer muchos de
ellos por la intercesión de sus santos. En mi experiencia personal,
encontrarme ante una reliquia me ayuda a meditar sobre el santo como
una persona real que vivió nuestras luchas en la tierra y está ahora
en el cielo.
Padre Jordi Rivero