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Jacques de Molay |
TEMPLARIOS
Orden
militar Cruzada. Ver también:
NeoTemplarismo
Los Templarios, fueron la primera y
más poderosa orden militar fundada en 1118 para la defensa de
Jerusalén. Diez años después, fueron aprobados
por la Iglesia bajo la jurisdicción directa del
Santo Padre. Seguían la Regla Benedictina, profesando los
tres votos usuales y un voto adicional de cruzado. Por su
valentía y fervor religioso, muchos se alistaron
en sus flancos.
Tras la pérdida de la Tierra Santa, los
templarios no podían ejercer su misión principal de defensa. De regreso
en Europa sufrieron disensiones internas. Mientras tanto, sus grandes
riquezas atrajeron la atención hombres poderosos del estado. En 1305,
Felipe, rey de Francia, decidió eliminar a los templarios para
apoderarse de sus riquezas y al mismo tiempo limitar la fuerza de la
Iglesia.
La persecución comenzó en 1307.
El pretexto que utilizó el rey Felipe contra los templarios fue
acusarlos de herejía y sacrilegio.
En 1312 el Papa decretó la disolución de la orden
por bula Vox in excelso, pero sin condenar a sus miembros.
Los templarios se constituyeron para apoyar a las cruzadas. Al
desaparecer las cruzadas, ya no tenían razón de existir.
Jacques de Molay
(1244-1314)
Entre las víctimas de la persecución contra
los templarios está el gran maestro templario, De Molay.
De Molay tenía planes para una cruzada.
Se reunión con el Papa Clemente V para exponer sus planes y para refutar
las acusaciones que se propagaban contra la los templarios. Después
regresó a Paris.
El 13 de Octubre de 1307,De Molay fue
arrestado junto con todos los templarios de la casa central de Paris por
los esbirros del rey Felipe encabezados por el abogado Nogaret. De Molay,
por no saber ley ni teología, no podía defenderse del
capcioso interrogatorio de Nogaret.
El 24 de Octubre de 1307, en su primera
apariencia frente al inquisidor del rey, Molay se declaró culpable de
algunas de las acusaciones, en particular, de la obligación de los
templarios de unirse a la orden para negar a Cristo y escupir sobre el
crucifijo; pero rehusó aceptar crímenes contra la castidad. Sus
admisiones fueron posiblemente bajo fuerza.
En el 1308 una comisión de investigación
de ocho cardenales fue nombrada por el Papa. Era una forma nueva de
proceder en la que estaba excluida la tortura. De Molay entonces circuló
entre sus compañeros en el calabozo una petición para que se retractaran
de sus confesiones. En agosto del 1308 apareció ante la comisión. Lo que
ocurrió entonces no esta claro en la historia. Los cardenales sabían
que, por causa del rey, no tenían libertad para hacer un verdadero
juicio. Solo podían tratar de salvar la vida de Molay. Si este se
retractaba, el rey lo acusaría de relapso lo cual era condenable por ley
con la pena de muerte. Para salvarle la vida, los cardenales
posiblemente reportaron falsamente que Molay había admitido su culpa.
En la comisión del 1309 Molay se mantuvo
valiente negando los cargos de sodomía imputados a los Templarios, como
también los cargos de violar las leyes religiosas. Pidió además ir a
Misa.
En marzo del 1313, el y otros tres
dignitarios de la orden se presentaron ante el último interrogatorio en
Paris, ante una nueva comisión de cardenales, prelados y teólogos. Lo
condenaron a prisión perpetua. El rey Felipe sin embargo lo mandó a
matar usando el pretexto de relapso. De Molay se mantuvo firme en negar
las acusaciones hasta su muerte.
La muerte de De Molay y sus
compañeros fue una
cruel injusticia. Los enemigos de la Iglesia la utilizan,
sin considerar la realidad histórica, para crear animosidad
contra la Iglesia.