
VELO
DE LA MUJER
28/03/06
El velo sobre la cabeza de la mujer es
una costumbre muy antigua de los judíos que manifiesta sumisión y
respeto a Dios. Al cubrirse la cabeza para orar la mujer se recoge para
Dios y evita la distracción de cuidar su apariencia ante los hombres. El
velo es un signo visible de una realidad invisible.
El velo se utiliza en la Iglesia desde sus inicios. San Pablo: "He ahí
por qué debe llevar la mujer sobre la cabeza una señal de sujeción por
razón de los ángeles" -I Corintios 11,10 ; "mujer que ora o profetiza
con la cabeza descubierta deshonra su cabeza, siendo lo mismo que si se
rapase." -1 Cor. 11,5. Ver también: (1 Tesa. 2:15, 3:6).
Las vírgenes consagradas toman a Jesús como esposo y llevan el velo como
signo de fidelidad a El (Cf. 1 Cor 7,34). También las viudas que se
comprometían a no casarse utilizaban el velo. Las que hacen profesión
religiosa también se distinguen tradicionalmente por su velo.
Generalmente el velo blanco distingue a las novicias, como a las novias.
Apocalipsis 22,17: "El Espíritu y la Novia dicen: «¡Ven!»"
Según la antigua ley canónica la mujeres
debían usar velo durante la misa. El Concilio Vaticano II no hizo
ningún cambio respecto al velo. Sin embargo, el nuevo código de ley promulgado
el 25 de enero de 1983 no hace mención del velo en la misa como lo hacía
el anterior. Al dejar de ser prescrito por la ley eclesiástica para
la misa, el velo quedó como una venerable tradición no obligatoria.
Por lo tanto el velo no debe ser objeto de contienda o de juicios.