Veneración
Padre Jordi Rivero, 14-XII-2007
Ver también:

¿Los católicos veneran imágenes?
Culto
Devoción
Un solo mediador:Cristo; ¿por que recurrir a los santos?
Veneración a María y los Santos (en doc. de Piedad     Popular, cap 5y6)
Re:María Santísima:
  
Marialis Cultus Documento sobre el culto a María
   Todas las madres son iguales -salvo una
Iconoclatas
 

Veneración: Honor que se da a los santos. Ellos, en virtud a su unión con Dios en el cielo, interceden por nosotros en la tierra, nos dan ejemplo y pueden ministrarnos las gracias de Dios. Ellos nos guían en el camino a la santidad, ayudándonos a crecer en virtud.

La veneración a los santos no detrae de la gloria que damos a Dios porque todos los bienes que ellos poseen los han recibido como regalo de Dios. Ellos sólo reflejan las perfecciones divinas y reciben sus cualidades sobrenaturales de los méritos que Cristo ganó en la Cruz.

En el lenguaje de la liturgia de la Iglesia, los santos se veneran como santuarios de la Trinidad, como hijos adoptados del Padre, hermanos de Cristo, fieles miembros del Cuerpo Místico y templos del Espíritu Santo.  Si bien Jesús exigió que se honre el Templo porque es la casa de Dios, cuanto más los santos que son templos vivos del mismo Dios.

La veneración a las imágenes y reliquias se dirige a Cristo y a los santos que ellas representan.

Si somos de Cristo somos miembros de su Cuerpo Místico, la Iglesia. Cristo es la cabeza del Cuerpo y cada miembro es venerado en relación a su lugar en el Cuerpo. La veneración a los santos (Griego Dulia, "servicio de veneración") y a María (Griego Hiperdulia, "más que veneración") se distingue de la adoración que sólo se le entrega a Dios (Griego Latria). 

El honor a los santos es honor a Dios ya que encuentra su finalidad en Dios, quien los creó y cuyos dones y virtudes los santos expresan. El hombre debe alabar a Dios por la creación. Pues bien, los santos de Dios, más que otros seres, expresan la gloria de Dios. Los santos reflejan los méritos del mismo Cristo y los efectos del Espíritu Santificador que El envía.

María Santísima y los santos, por su intercesión y su ejemplo, frutos de su unión con Dios en el cielo, ministran la santificación de los fieles en la tierra, ayudándoles a crecer en virtud cristiana (ver: mediación) La veneración a los santos en ningún modo detrae o compite con la gloria dada a Dios, ya que de El procede todo el bien que ellos poseen. Los santos reflejan las perfecciones divinas y sus cualidades sobrenaturales son gracias que recibieron por los méritos de Cristo ganados en la Cruz. En la liturgia de la Iglesia, los santos son venerados como santuarios de la Trinidad, hijos adoptivos del Padre, hermanos de Cristo, fieles miembros de Su Cuerpo Místico y templos del Espíritu Santo. 

Ver: "Con razón honramos a María" del Arzobispo Fulton J. Sheen
 


De Nuestro Correo
El culto a La Madonna es pagano...

María es frecuentemente llamada "la Madonna". Esta expresión significa "mi señora" y es uno de los títulos de la diosa babilónica. En latín, Mea Domina, y en italiano, en  una forma bien conocida, es Madonna.

Los títulos "reina del cielo", "nuestra señora de los mares", "mediadora", "madonna", "madre de Dios" y otros más -que antes se atribuían a la diosa madre pagana fueron poco a poco aplicados a María. Tales títulos indican claramente que el supuesto culto a María de hoy es en realidad una continuación del culto a la diosa pagana.

La diosa egipcia Isis era frecuentemente representada como parada en la "Luna creciente" con "doce" estrellas alrededor de su cabeza. Incluso esto fue adoptado para María, pues en casi todas las iglesias católicas se pueden ver cuadros de María en la misma forma.

Bien sabemos que María era la madre de Jesús, pero solamente en el sentido de su naturaleza humana. Pero los católicos pusieron a la sencilla y humilde madre del Señor en una posición exaltada ajena al Nuevo Testamento. Y en la misma forma se sigue instruyendo a los católicos actualmente.

RESPUESTA
La relación madre-hijo es fundamental y aparece en el corazón de todas las culturas y religiones. No por eso se puede decir que todas son iguales. La veneración a María la Madre de Dios no tiene nada que ver con los cultos paganos sino con el hecho que Dios quiso hacerse hombre, nacido de mujer. No fueron los cristianos los que escogieron a María, fue Dios quien la escogió para ser su madre.

María no es sólo madre de la naturaleza humana de Jesús como usted alega. Razón: Jesús es una persona divina. Esa persona tiene dos naturalezas (humana y divina). Al nacer no nace sólo la naturaleza sino que nace la persona. Toda madre es madre de la persona a quien engendra. Por lo tanto María es verdaderamente Madre de Dios. Negar que María es Madre de Dios sería negar que el Verbo se hizo carne (La Encarnación del Verbo). Mas sobre María, Madre de Dios.

En cuanto a los títulos marianos que usted dice que vienen del paganismo,  debemos recordar que el mundo estaba en la oscuridad hasta la venida de Cristo. Lo que a Cristo le pertenece se le atribuía con frecuencia a los dioses. Lo que Dios quiso otorgar a María Santísima, falsamente se le atribuía antes a las diosas.

Jesús es el verdadero Señor, Rey, Mediador. El vino para que todos, unidos a El como miembros de su Cuerpo Místico, participemos de su señorío, de su reinado y de su mediación.  Este es el privilegio que recibimos en el bautismo. Si esto es cierto de todos los miembros de Cristo, cuanto más su madre a quien El asoció de manera única a su obra de redención. Más sobre esto en la página: Mediador

La Virgen es Madonna (Señora) porque es la madre del Señor. Esta asociación no es pagana sino judía, ya que la madre del rey era reconocida por los judíos como la reina madre. 

En cuanto a la luna bajo los pies de María y las estrellas alrededor de su cabeza, ciertamente manifiesta su realeza y poder como reina del cielo. Pero no tiene usted que ir a los paganos para encontrar su origen. Lo encontramos en el Apocalipsis: "Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza" -Apocalipsis 12,1. Vemos en el mismo capítulo, ver. 5, que la "Mujer"  "dio a luz un Hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro". Se trata de Jesús. La Mujer tiene otros hijos, que están en guerra contra el "acusador", el "dragón rojo". ¿Quiénes son esos hijos? "Los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús". Apocalipsis 12,17.  Esos son los hijos de María no dudan en reconocerla como Madre de Dios y Reina. Mantienen el testimonio de Jesús, la fe completa. Estos jamás serán vencidos.

Finalmente, sabemos que María es humilde y sencilla. Por ello  Dios la exaltó.

 "Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre... Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes... -Lucas 1,46,s.

Cuando la Iglesia católica enseña que Dios exaltó a María, la más pura y humilde de todas las criaturas, está siendo fiel a la Palabra de Dios. Cuando la llamamos "bienaventurada" estamos cumpliendo la profecía bíblica. ¡Qué dicha ser hijos de María!

-Padre Jordi Rivero


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