Nuestra
comunidad
visita los hogares (Miami) para consagrar a la
familia (después de una preparación) al Corazón Inmaculado de María
según la fórmula compuesta por nuestra madre fundadora. Por los poderosos
frutos que han resultado, queremos darla a conocer.
Pedimos que si la
utilizan para consagrar la familia, envíen un email
con su nombre y país de origen. Las hermanas orarán por todos los que se
consagran.
Ver también: Consagración
del matrimonio
Religiosa (o cabeza del hogar)
"Oh, Corazón Inmaculado de María,
refugio seguro de nosotros pecadores y ancla firme de salvación, a Ti
queremos hoy consagrar esta familia. En estos tiempos de gran batalla
espiritual, de la lucha entre la oscuridad y la luz, entre la verdad y la
mentira, entre los valores familiares auténticos y la permisividad
destructiva, te pedimos les recibas en tu Corazón, les refugies en tu manto
virginal, les defiendas con tus brazos maternales y les lleves por el camino
seguro hacia el Corazón de tu Hijo, Jesús.
Madre Santísima, al consagrar esta familia a
tu Corazón Inmaculado ellos te reconocen como Madre y Maestra. Desean abrir
sus corazones a ti, para que el fruto de esta consagración sea alcanzar
plenitud de comunión con el Corazón de Cristo.
Oh Madre, a través de su consagración, esta
familia, te reciben en su casa, en sus corazones, en su hogar. Te hacen
partícipes de sus vidas, de sus alegrías y sus luchas. Se encomiendan a tu
cuidado maternal, a tu intercesión, y a tu guía, para que seas la Estrella
que les lleva en camino seguro y perfecto, al Corazón de Cristo. Por lo
tanto, con confianza en tu promesa, de que al final tu Inmaculado Corazón
triunfara, esta familia, se consagra a Tu Corazón como medio seguro para
estar consagrados al Corazón de Jesús.
Familia:
Tu que eres la Madre de Cristo
y que conoces perfectamente los rasgos de Su corazón, de su mente y su
carácter, te pedimos nos moldees, nos formes y nos enseñes a ser como El,
para así ser imágenes vivientes de Jesús en nuestra familia, en la
Iglesia y en el mundo.
Tu que eres Virgen y Madre,
derrama sobre esta familia el espíritu de pureza de corazón, de mente y de
cuerpo. Que todos vivamos la virtud de la castidad según nuestro estado y
que la modestia y el pudor, impidan que entre en este hogar toda impureza, irrespeto
o manipulación del cuerpo.
Tu que eres nuestra Madre espiritual,
ayúdanos a crecer en la vida de la gracia, a vivir plenamente injertados en
la vida divina que recibimos en el Bautismo. Llévanos de la mano por
caminos de santidad y no permitas que caigamos en pecado mortal o que
desperdiciemos las gracias ganadas por Cristo en el sacrifico de la Cruz.
Tu que eres Maestra de las almas,
enséñanos a ser dóciles como Tu, para acoger con obediencia y
agradecimiento toda la Verdad que nos enseña tu Hijo a través de la
Iglesia y su Magisterio.
Tu que eres Mediadora de las gracias,
se el canal seguro por el cual nosotros recibamos las gracias de
conversión, de luz, de discernimiento, de fidelidad, de sabiduría, de
santidad y de unión, que provienen del Corazón de Cristo.
Tu que eres Intercesora ante tu Hijo,
mantén tu mirada misericordiosa siempre puesta en cada uno de los miembros
de esta familia, y aunque no percibamos nuestras propias necesidades,
acércate siempre a tu Hijo, implorando como en Caná, por el milagro del
vino que nos hace falta.
Tu que eres Corredentora,
guarda a esta familia, en la fidelidad ante la Cruz. Que en los momentos de
sufrimiento, no busquemos cada uno nuestro propio bienestar, sino el
acompañar al que sufre. Que en los momentos de aridez y desolación, nos
mantengamos fieles al compromiso adquirido ante Dios, y que los sacrificios
y luchas sepamos vivirlos en unión a tu Hijo Crucificado.
Religiosa (o cabeza del hogar):
Por la unión del Inmaculado Corazón de
María con el Sagrado Corazón de Jesús, pedimos que esta familia que hoy
se ha consagrado a estos Dos Corazones, viva siempre en el amor, en la paz,
generosidad, fidelidad, gozo y unidad. Que esta familia sea un santuario
doméstico donde se ore juntos, se comuniquen con alegría y entusiasmo;
donde los esposos se amen y respeten donde los niños y los jóvenes amen,
respeten y obedezcan a sus padres. Que los padres asuman con responsabilidad
su misión de amar, formar, cuidar y enseñar a sus hijos para que crezcan
en gracia ante Dios y los hombres. Que los ancianos sean vistos con
reverencia y respeto. Te pedimos en virtud de esta consagración, que esta
familia sea protegida de todo mal espiritual, físico o material. Que tu
Corazón Inmaculado reine en este hogar para que así Jesucristo sea amado,
escuchado, consolado y obedecido en esta familia." Amen!
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Fecha de Consagración
Por qué consagrarse a la Virgen
María - Explicación

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Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María.
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